Gregorio Albarracín. Un niño de 3 años falleció aplastado por las llantas delanteras y posteriores de un bus de la ruta 202 tras un descuido de su tía, quien no lo sujetó al bajar del vehículo.

El menor Carlos A.T.M. (3) era hijo único de una joven pareja y murió camino al hospital Hipólito Unanue, donde los médicos solo pudieron certificar su deceso producto de graves lesiones sufridas en órganos internos.

El accidente ocurrió alrededor de las 11:15 horas de ayer, cuando el niño y su tía, la estudiante Jhanth Esther Mamani Calizaya (20), viajaban como pasajeros del bus de la ruta 202 de marca Toyota y placa Z1Q-723.

La joven pidió descender en la intersección de las avenidas Bohemia Tacneña y Humboldt, donde bajó junto con su sobrino para visitar a un familiar, pero la tragedia llegaría segundos después.

El infante se soltó de la mano de su tía y corrió frente al bus, el cual partió y lo aplastó primero con la llanta delantera del lado derecho y luego, pese a los gritos de horror de su tía, con las llantas posteriores.

El pequeño quedó sobre el asfalto con sangre que emanaba de sus oídos y fue trasladado al servicio de Emergencia del hospital Hipólito Unanue en el mismo vehículo de transporte público.

Los médicos evacuaron al menor al área de traumashock para pacientes en estado crítico, donde el galeno Raúl Calizaya comprobó que ya no tenía signos vitales y tuvo la difícil tarea de dar la noticia a los familiares.

El cadáver fue derivado a la morgue central ubicada en el sótano del nosocomio, donde permaneció hasta la llegada de la fiscal de turno Juana Arósquipa Paco, quien ordenó su traslado a la morgue central para la práctica de la necropsia.

El conductor del bus de la ruta 202, identificado como Alberto Chambilla Condori (45), natural de Puno, fue intervenido por el agente policial asignado al hospital y fue puesto a disposición de la comisaría Central.

 

Yura

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