Bustamante y Rivero. Como no existe una academia para alcaldes, Ronald Ibáñez Barreda tuvo que pasar doce meses en el sillón edil de Bustamante y Rivero para aprender cómo se debe conducir y administrar un distrito.
Y no tiene problema en reconocerlo: “En el 2015 he pagado mi derecho de piso, pero este año nadie me va a engañar, porque ahora conozco el tema. Sé como funciona toda la administración del municipio. Sé en quien confiar y en quienes no”, dijo.

Por eso, muchos vecinos de Bustamante creen que se perdió un año porque tuvieron un alcalde que no tenía las cosas claras.
Bustamante es un distrito donde la mayor parte de su población es de clase media. Sus grandes problemas son la seguridad ciudadana y la limpieza pública. Además faltan asfaltar algunas calles y dar mantenimiento a otras.
Pero Ibáñez también se trazó el reto de poner orden en la plataforma comercial Andrés Avelino Cáceres. Las cosas no le salieron como esperaba. Se dispuso el recojo de basura tres veces al día, pero la cantidad que se genera supera la capacidad del área de limpieza. Además no todos los comerciantes colaboran en ordenar los mercados y erradicar la venta ambulatoria de productos.
“Pero vamos a seguir con el plan de ordenamiento que nos hemos trazado”, dijo.
El 18 de enero se colocará dos contenedores de 18 toneladas para que se deposite la basura de los mercados y no quede desperdigada en las bermas centrales. El recojo de desperdicios será más fácil.

MALOS FUNCIONARIOS
Otro punto que reconoce Ibáñez es que cuando ingresó al municipio encontró a muchos funcionarios que no le ayudaron.
“Los pusieron allí por compadrazgos y amistad, no encontré gente especializada”, comentó.
Por ello, a fines del 2015, decidió rotar y cambiar al 40% de funcionarios tras una evaluación hecha por la Gerencia de Recursos Humanos.

PROBLEMÁTICA
Para los vecinos de la Asociación Las Esmeraldas, el alcalde está ejecutando obras, pero la seguridad y limpieza pública aún falta mejorar.
“Queremos más serenos, las huacterías en esta zona están ganando y tenemos miedo que nuestros niños y jóvenes sean alcohólicos o drogadictos”, dice Alex, un poblador de esta zona, quien además pidió al burgomaestre no olvidarse de las obras de construcción de bermas y veredas  que prometió.
Según Ibáñez, desde fines del 2015 se está invirtiendo en un proyecto que permitirá reducir los índices delictivos. “En conjunto con la Policía se está resguardando las calles. Tenemos ocho camionetas de serenazgo y en cada una se debe trasladar serenos y un efectivo policial”, expresó. También se está coordinando con los vecinos para la conformación de juntas vecinales, que hasta el momento son 50, de 14 que se tenían en el 2014.

OBRAS PARA EL 2016
Al igual que otros alcaldes, también reclama por la reducción del presupuesto del canon. A decir de Ibáñez eso no será impedimento para que se ejecuten obras. En el 2015 tuvo 5 millones y medio de soles. Para este año está gestionando, ante la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA), la ejecución de dos obras grandes:  el adoquinado de la avenida Estados Unidos, con un presupuesto de 7 millones y medio de soles, y la  recuperación del estadio de la avenida Colón, con un presupuesto de 2 millones y medio de soles. También está solicitando apoyo al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para que destine 8 millones de soles para el nuevo asfaltado de toda la avenida Dolores.
Ibáñez, antes de ser alcalde, siempe laboró en el sector privado. Su adaptación al sector público fue complicado. Le restan tres años para demostrar que no se equivocó al momento de decidir postular a la alcaldía.
Lamentablemente no se puede medir la ejecución de su Plan de Gobierno, porque Ibáñez plagió un documento del distrito de San Borja-Lima, que no se ajustaba a la realidad de Bustamante y Rivero.

 

Texto: Ruddy Estéfani Torres Huamaní
rtorres@editoramultimedios.pe

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