Camaná-Cercado. La separararon de su hijo, la encarcelaron seis días y hasta dijeron que la condena que le esperaba era cadena perpetua. Delia Flores Tapara pasó las peores horas de su vida en el penal de Pucchún, denunciada injustamente de secuestrar a un niño.
El fiscal que la acusó y pidió nueve meses de prisión preventiva fue José Manuel Lazo Paz.
“Es un diablo, me acusó y me decía a cada rato: eres una ladrona y te pudrirás en la cárcel, tú eres la culpable del robo de Juan Pablo”, dijo llorando Delia Flores, al salir del penal de Pucchún, ayer a las cuatro y cuarenta de la tarde.
Su encarcelamiento terminó  luego que una prueba de ADN corroboró que el niño que hallaron en su poder es su hijo y no se trata de Juan Pablo, el pequeño que hace tres meses fue secuestrado en Arequipa.  Su hijo de tres meses de edad se llama Jeiko Abel.
Juan Cruz Jiménez, abogado defensor, dijo que siempre creyó en la inocencia de Delia Flores. “Su firmeza al aceptar la prueba de ADN me dio la certeza que decía la verdad”, expresó.
Por el error y la injusticia cometida en su contra,  Delia Flores anunció que iniciará acciones legales contra el Ministerio Público, el Poder Judicial, la Policía y Rosa Casquina Sacsi, madre de Juan Pablo.
“Estuve a punto de volverme loca”, dijo cuando le preguntaron cómo pasó estos días.  Su única fortaleza era pensar en su pequeño Jeiko Abel, quien permanece en el albergue Chaves de la Rosa. Recién hoy se reencontrará con él. Quien no salió del penal de Pucchún fue Jesús Abel Katata Tunquipa (24),  esposo de Delia Flores, quien es acusado por violación sexual.
EXPLICACIONES
La coordinadora de fiscales de Arequipa, Miriam Herrera, dijo que el fiscal José Manuel Lazo Paz actuó de acuerdo a ley, bajo la hipótesis que el niño era Juan Pablo, pero con las pruebas físicas se estableció que no.
Contra Lazo Paz, agregó, no hay ningún proceso disciplinario abierto, porque en su momento la decisión que tomó fue la mejor para la investigación.
“Delia Flores fue procesada porque no había ningún testigo que afirme que estuvo embarazada y que se hizo atender en un centro de Salud. Dio a luz en la clandestinidad y quiso inscribir a su hijo después de tres meses”, argumentó Herrera.

Texto: Jorge Gamez Zúñiga (*)
redaccion@editoramultimedios.pe

El Abasto
La Joya

Edición digita

La Joya alteral