La Organización Mundial de la Salud declaró finalizada el jueves la epidemia de ébola más mortífera de la historia después de la ausencia de casos nuevos en Liberia,  pero ha advertido de que se debe mantener la vigilancia ante la posibilidad de que puedan aparecer nuevos casos.

“Todas las cadenas de transmisión han sido contenidas en África Occidental”, ha anunciado la OMS, que con ello da por concluido el brote de esta enfermedad que azotó durante 2014 y 2015 a Libera, Guinea y Sierra Leona.

“El trabajo aún no ha acabado, se espera que haya nuevos rebrotes y por ello es crítico mantener sistemas de vigilancia y respuesta fuertes en los próximos meses”, ha defendido la organización en un comunicado, dejando claro que existe un “alto riesgo de pequeños brotes adicionales de ébola” en los tres países

fleming

Edición digita

Publicidad