MIRAFLORES. Aurora no puede evitar lanzar algunos alaridos. Tose, ríe y repite su nombre en alto en plena misa. Quizá la bulla que hace es normal para la familia Borga, que adoptó a esta simpática lora hace ocho años.
Ahora su voz chillona rompe la tranquilidad y silencio que caracteriza a las misas en el templo de San Antonio Abad, en Miraflores. Pero no fue la única. Algunos bancos más allá, mientras Yahaira permanece tranquila, sus demás compañeros ladran y se niegan a escuchar misa. Ella es una perra “chusca” y se ha convertido en la alegría del hogar Álviz. “Llegó a la familia hace dos años, es muy inteligente y juguetona”, aclara Paul Álviz, su dueño.
El caso de Mickey y Minnie es especial. Ellos dejaron su cómoda pecera para participar de la celebración religiosa. La familia Siches Trillo cuida de  estos pecesitos color naranja hace dos meses.
Es que estos inusuales “fieles” fueron traídos por sus dueños para la tradicional bendición de mascotas, donde se santificó a más de 100 animalitos. Esto sucede cada 17 de enero, desde hace 85 años (fecha en que se edificó el templo). En este día se conmemora a San Antonio Abad, conocido por muchos como el Patrono de los Animales.
“Ellos son la creación de Dios y son la alegría del hogar, pero no son como los hijos ni hermanos”, dijo el párroco del templo, Walter Soto de la Cruz, luego de echar agua bendita sobre las mascotas.
La actividad es organizada por la Hermandad del Santo Sepulcro. Gatos, conejos, hámsters, lagartos y ratones recibieron la bendición que otros domingos es disputada por las almas arrepentidas.

 

Texto: Nancy Cutimbo Castillo
redaccion@editoramultimedios.pe

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