En este verano hay que ser conchudos. La temperatura sube y no hay que tener miedo a mostrar nuestras desgracias anatómicas en público, en especial, en las playas en donde el sol calienta y la húmeda brisa marina nos incita a andar en prendas ligeras. Métase al mar y disfrute. Qué importa si su cuerpo no es musculoso y escultural como el de los ingeniosos participantes de los realities de competencia “Esto es Guerra” o “Combate”. Lo importante es lo de adentro y usted (y yo) estamos rellenitos de grasa corporal.
No se preocupe, sáquese el polo y enseñe sin vergüenza su abultada barriga moldeada por innumerables jornadas frente al televisor sin hacer nada de ejercicio. Luzca con orgullo su abdomen fofo y su torso sin gracia porque usted no está solo en esta batalla. Según estudios del Ministerio de Salud, más del 60% de los adultos entre 30 y 59 años sufren de sobrepeso en el Perú. La obesidad se hace evidente a partir de los 40 años, pero en los últimos años han empezado a aparecer casos de adultos jóvenes que, gracias a su estilo de vida sedentario y malos hábitos alimenticios, también engrosan las estadísticas de la población con kilos de más.
Parece que estamos condenados a padecer esta epidemia, ya que incluso los escolares, a pesar de las campañas de loncheras saludables, tienen sobrepeso. Así que ya no pierda el tiempo yendo al gimnasio para conseguir un cuerpo de infarto. Ahórrese la cuota de ingreso y asuma su redondez con hidalguía. Deje de lado a ese charlatán instructor de aeróbicos y aprenda a sacarle provecho a su condición de nuevo gordo.
Ahora que usted ostenta un simpático vientre abultado, nadie le recriminará que no utilice incómodos polos manga cero o camisas pegaditas para exhibir una musculatura que no existe. En estos días de radiación ultravioleta extrema agradezca que puede cubrir su piel con holgadas poleras. El espectáculo de verlo modelar sus redondeces en calzoncillos y bividí resérveselo a su pareja o a sus familiares que tienen la dicha de compartir techo con usted. Además, con una anatomía tan ovalada, ninguno de sus conocidos le exigirá que se tome provocadores selfies mostrando sus mejores atributos corporales. Siéntase libre de tomarse sobrias fotografías en las que solo encandilará a sus amistades con el tamaño de su sonrisa.
Finalmente, ahora que ya conoce las cualidades de poseer un cuerpo extra ancho, dedíquese a repartir y recibir abrazos. En estas épocas de violencia e inseguridad, a cualquiera le viene bien toparse con un ser humano apapachable.

El espectáculo de verlo modelar sus redondeces en calzoncillos y bividí resérveselo a su pareja o a sus familiares

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