El Conde Anton-Wolfgang von Faber-Castell murió después de una grave enfermedad en Estados Unidos a sus 74 años. Bajo su liderazgo convirtió su fábrica de útiles escolares en una de las más prestigiosas del mundo.

El empresario seguía trabajando, incluso cuando ya estaba en edad de jubilarse, para mantener los estándares y el historial de éxito de la compañía. Bajo su liderazgo, que duró casi 40 años, la compañía Faber-Castell a nivel global avanzó para convertirse en una marca Premium internacional, así como uno de los productores líderes en lápices cosméticos.

A través de un comunicado, la compañía expresó sus condolencias y admiró su trabajo de tantos años.

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