El plagio de su tesis doctoral (y otros más) del candidato César Acuña me hizo recordar que en Arequipa tenemos una casta de políticos plagiadores de altas cualidades.
Trabajando en un diario amigo, junto a la periodista Elizabeth Huanca, descubrimos setenta y cuatro plagios de planes de gobierno en la campaña para las elecciones regionales y municipales del 2014.
Ese récord fue impuesto por los candidatos a las alcaldías provinciales y distritales de Vamos Arequipa, que unía al Apra y al movimiento regional Juntos por el Sur. Su símbolo eran dos rocotos y su candidato al sillón regional fue Daniel Vera Ballón.
Todo empezó cuando reparamos en que Óscar Montero Pereda, candidato de los rocotos a la alcaldía de Yanahuara, proponía en su plan de gobierno desarrollar la industria vitivinícola, producción de pisco y cultivos de olivo en su distrito. Solo necesitamos el buscador de Google para constatar que Montero había plagiado el Plan de Desarrollo de Caravelí, una provincia donde sí se produce vino, pisco y aceitunas. Su capacidad solo le alcanzó para sacar la palabra Caravelí y poner Yanahuara.
El resto de candidatos de los rocotos hicieron lo mismo.
En la lista de plagiadores figuraban Antonio Gamero (Alto Selva Alegre), Luis Aguirre (Miraflores), Genaro Peralta (Mariano Melgar), Christian Cuadros (La Joya) y más.
Pero no fueron los únicos. Un caso emblemático fue el de Ronald Ibáñez de Arequipa Renace. Plagió todo el plan de gobierno de un candidato al distrito de San Borja. Cuando le preguntaron sobre lo ocurrido, le echó la culpa a su secretaria. Igual resultó electo y ahora es alcalde de Bustamante y Rivero. ¿Con qué plan de gobierno conduce su gestión? No lo sabemos. (Sus adversarios de campaña: Ricardo Zegarra Black y Antonio Rolando Vera, también plagiaron).
Hasta el plan de gobierno de la gobernadora regional Yamila Osorio tuvo una parte plagiada. La sección titulada “valores” fue copia del plan de gobierno de Lourdes Flores.
Bajo ese panorama, la ley electoral debe modificarse para que el plagio de planes de gobierno sea causal de anulación de la inscripción al proceso de elecciones. Claro, debería bastar que se haga público que un candidato plagió para que los ciudadanos no voten por él, lamentablemente la realidad demuestra que igual son elegidos. Tenemos las autoridades que tenemos porque nosotros las elegimos.

Yura

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