Un niño de apenas 9 años, de nombre Omar V.Q., se salvó de ser atrapado por las llamas que se expandían en el pequeño negocio número 1 del Mercado Laykakota donde Juana Quispe, madre de los niños, recién instalaba su negocio. El menor logró salir del local alquilado antes de que más explosiones terminaran por consumir en llamas la mercadería.

HECHOS

Ayer en la mañana la madre de los menores J.V.C. (11) y O.V.Q. (09), salió al municipio al parecer para realizar algunos papeleos dejando al cuidado del pequeño negocio que recién instalaban a sus dos menores hijos. “Yo solo salí un rato y cuando me estaba regresando me comunicaron que mi puesto se estaba incendiando”, dijo la madre de los menores.

INCENDIO

Omar se habría quedado dentro del negocio mientras su hermano al parecer acudió a un internet o simplemente no estuvo en la tienda.

Se presume que Omar anduvo jugando con algunos productos inflamables propios de una tienda de ferretería. De pronto las primeras llamas de fuego hacían explosionar los otros productos haciendo que el fuego se expanda rápidamente.

Algunos testigos indicaron que fueron tres explosiones en total y que el menor logró salir con el cabello quemado y casi tambaleante.

INTERVENCIÓN

Los efectivos del Par Laykakota oyeron las primeras explosiones e inmediatamente  acudieron a la zona alertando a los bomberos, quienes llegaron en cuestión de minutos para apagar el incendio. Agentes de serenazgo se constituyeron para formar un perímetro de seguridad. Unos  comerciantes ayudaron con baldes cargados de agua.

HERIDO

La policía trasladó a Omar al hospital donde los médicos le diagnosticaron quemaduras de primer grado en rostro y mano. Horas después fue dado de alta. “Mis hijos no saben cómo pasó esto y yo perdí mi mercadería que pretendía vender en Candelaria”, culminó.

Yura

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