AREQUIPA. Cuando calmó la lluvia y la ciudad empezaba a curar sus heridas, Guillermo Gutiérrez, jefe regional del Senamhi, lanzó una advertencia: “Acostumbrémonos a esto. No ha sido consecuencia del Fenómeno El Niño, sino del cambio climático”, dijo anoche.
Gutiérrez sostiene que el clima arequipeño ha cambiado para siempre. La contaminación aumentó la temperatura ambiental de la ciudad y eventos como el de ayer se pueden generar en apenas dos horas.
“Nos sorprendió a todos, fue como una nube lluviosa que circuló de sur a norte y fue causando destrozos a su paso”, dijo Gutiérrez.
Solo dos horas antes -agregó- los satélites detectaron que Arequipa sería azotada por un aluvión. Y fue tan inusual que Miraflores tuvo lluvias de 28 litros por metro cuadrado, mientras que en Chiguata solo llovió 12 litros por m2. Normalmente es al revés.
SIN AGUA POTABLE
Una de las mayores consecuencias que provocó la lluvia de ayer, fue que Sedapar se vio obligada a paralizar la producción de agua potable en sus dos plantas.
Un huaico cerca a la zona de represas provocó esta situación. La empresa comunicó que activarán su plan de contingencia y dotarán de agua con camiones cisterna. Más del 80% de la ciudad se quedará sin servicio hasta nuevo aviso.

INUNDACIÓN POR PARTES
Desde las dos de la tarde, la lluvia se inició en el distrito de Socabaya. Poco a poco fue avanzando hacia el norte de la ciudad.
Paucarpata y Bustamante y Rivero le siguieron. Las calles se transformaron en ríos y hubo varias casas inundadas, vehículos malogrados, buzones atorados, peatones aterrorizados y autoridades sin saber qué hacer.
En la Villa Médica, un muro cayó por la fuerza del agua y dañó alrededor de diez vehículos. Los vecinos culparon a una empresa constructora que hizo excavaciones y debilitó el cerco perimétrico. Toda la cochera de la villa se convirtió en una piscina.
Mientras que en la avenida Alcides Carrión, una docena de casas se inundaron. La lluvia en la zona duró hora y media.
Luego el aluvión afectó Mariano Melgar, Miraflores, Alto Selva Alegre, Yanahuara y Cayma.
El ingreso de la torrentera Chullo provocó daños en Tahuaycani y Umacollo.
En Alto Selva Alegre, otra vez se inundaron las casas de Villa Ecológica.
Mientras que en Cayma se informó que un bus de la Escuela de Suboficiales de la Policía, que bajaba desde Charcani, quedó varado en medio de dos quebradas. El alcalde Hárbert Zúñiga dijo que enviaría un cargador frontal para auxiliarlo. Hasta el cierre de esta edición, no se supo si logró el cometido.
Cerro Colorado y Yura fueron los últimos distritos en padecer la arremetida del agua.
La avenida Aviación cargó más de diez metros cúbicos de agua por segundo y quedó intransitable. A su paso llenó de agua una veintena de viviendas. Y, otra vez, el ingreso a Villa Paraíso (cerca al aeropuerto) quedó destrozado como el último lunes, cuando también hubieron lluvias intensas.
En Hunter se reportaron casas inundadas y calles destrozadas por las piedras y lodo que arrastró la lluvia.
En el sector de Bellavista (espaldas del campo ferial de Cerro Juli) veinte chacras fueron inundadas. Ocurre que el drenaje de la avenida de las Convenciones desfoga a las acequias que van a esa zona.
La avenida Vidaurrázaga, cerca al Terminal Terrestre, se inundó hasta el metro de altura. Los grandes centros comerciales (malls) tampoco soportaron la lluvia. Todos tuvieron problemas de inundación.
En Uchumayo, la inundación de la Variante provocó que los vehículos que ingresaban a la ciudad queden varados por más de dos horas.
AYUDA Y COORDINACIÓN
El Gobierno Regional de Arequipa movilizó gran parte de su maquinaria pesada para ayudar a los municipios a atender las emergencias.
“La capacidad de respuesta de varios municipios ha sido superada”, dijo la gobernadora regional Yamila Osorio, mientras prestaba apoyo al municipio de Bustamante y Rivero.
La evaluación general de los daños en todos los distritos, recién se conocerá hoy.
De otro lado, la Gerencia Regional de Educación emitió un comunicado suspendiendo las actividades en los colegios que ya adelantaron el inicio del año escolar.
“Acostumbrémonos”, dijo Guillermo Gutiérrez. Preparémonos, le faltó anotar.

Texto: Jorge Turpo Rivas
jturpo@editoramultimedios.pe

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