Durante su visita en el Vaticano, el presidente argentino, Mauricio Macri, obsequió al papa un poncho de alpaca, la fibra del camélido que es muy apreciada en la alta costura del mundo.

Además, el papa recibió una cruz de madera de Matará, así como 12 discos compactos de música argentina, inclusive tango y chamamé.
Por su parte, el papa le regaló la encíclica “Laudato si'” y la exhortación apostólica “Evangelii Gaudium”, dos textos suyos y fundamentales para entender su pontificado.
Le entregó también el Medallón de la Paz, que lleva un árbol de olivo. El mandatario argentino fue recibido luego por el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, todo según el tradicional protocolo vaticano.
Al término del encuentro, el papa saludó uno por uno a los miembros de la delegación de 10 personas que lo acompañaba, de la que formaban parte, entre otros, la esposa del presidente, Juliana Awada, vestida de negro y con mantilla; y la canciller, Susana Malcorra.

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