CAYLLOMA. La belleza de la iglesia del distrito Lari conmueve hasta a un Premio Nobel de Literatura. Cuando en marzo de 2012 Mario Vargas Llosa visitó el valle del Colca junto a su familia quedó fascinado con los altares y pinturas murales de este templo colonial construido en 1886. Según el guardián del templo de la Purísima Concepción de Lari, Simeón Huayhuaca, esa mañana el autor de “La Casa Verde”, acompañado por sus hijos y nietos, admiró con mucha satisfacción la fachada con motivos florales, la nave de sillar y la bóveda central de esta iglesia que es considerada “La Catedral del Colca”, debido a su estructura imponente y diseño único. “En el valle del Colca hay muchas iglesias hermosas, pero la de Lari es una joya que maravilla por su arquitectura exterior y sus piezas de arte mestizo”, cuenta Simeón, antes de invitarnos a recorrer el templo que cuida hace cuatro décadas.

El proyecto de la comuna de Caylloma reforzó el campanario y los accesos al segundo nivel.
La iglesia de Lari tiene un estilo barroco y está conformada por una nave principal y dos torres laterales con remates en forma de pináculos. El primer piso tiene una forma de cruz latina que permite una distribución armónica de sus retablos y pinturas murales. Una de las peculiaridades de la construcción es la cúpula ovalada, parecida a una media naranja, justo frente al altar principal. Este detalle, que no se presenta en ninguna otra iglesia de Caylloma, permite que el edificio cuente con una hermosa iluminación natural.
El altar mayor es otro de los atractivos debido a que está tallado sobre piedra y se encuentra cercado por adornos pictóricos con motivos florales. A lo largo del pasillo principal también sobresalen otros altares tallados que cuentan con adornos en alto relieve. Estos retablos –que guardan las imágenes de los principales santos del templo– fueron restaurados en la última década en las intervenciones de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

El actual diseño de la iglesia data de fines del siglo XIX, pero su primera construcción se hizo en el siglo XVII.

El actual diseño de la iglesia data de fines del siglo XIX, pero su primera construcción se hizo en el siglo XVII.

El año pasado la Municipalidad Provincial de Caylloma invirtió casi S/. 67 mil para rehabilitar algunos de los ambientes del templo de Lari que se encontraban dañados por diversos sismos. Con ese presupuesto se fortaleció el acceso al campanario, a las torres y la cúpula central. Además, se repararon las fisuras en la capilla lateral. Pese a estos esfuerzos, aún este templo no recibe muchos visitantes debido a las dificultades para llegar hasta a este distrito de la margen derecha del cañón del Colca. Lari se encuentra solo a 50 minutos en carretera de Chivay, la capital de Caylloma, pero aún no es promocionado como un destino dentro de los turs para turistas. Denis Salazar, gerente de la Autocolca, informa que deben mejorar la señalización en la vía. “También deben implementarse restaurantes y hospedajes para atender mejor a los visitantes”, dice.
Luego de su recorrido, Vargas Llosa puso este mensaje en el libro de visitas: “Felicidades al pueblo de Lari por conservar esta bella iglesia de sus antepasados y por recibir con tanto cariño a los forasteros de paso”. Este templo escondido aún espera campañas de difusión para cautivar con su hermosura a nuevos viajeros.

 

Texto: Jorge Malpartida Tabuchi
jmalpartida@editoramultimedios.pe

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