El papa Francisco cumplió el deseo de Lizzy Myers, una pequeña de 6 años, quien está por a punto de quedar ciega debido a una enfermedad genética.

La pequeña Lizzy,  pudo acudir a la audiencia general del papa el miércoles en el Vaticano, y hablar y abrazar al sumo pontífice, un pedido que hizo antes de que pierda definitivamente la vista.

Elizabeth Myers, llamada Lizzy, vive en Belleville, Ohio, sufre el síndrome de Usher, un trastorno genético poco común que combina la pérdida auditiva parcial al nacer y la pérdida gradual de la visión en la infancia. Por lo que sus padres han hecho  una lista de cosas que le están enseñando antes que ella deje de ver.

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