El papa Francisco ha llamado a los sacerdotes a evitar posturas rígidas ante las situaciones familiares que califica de “irregulares”, como los divorciados que se han vuelto a casar por lo civil. Su exhortación apostólica, “Amoris Laetitia” (“La alegría en el amor”), publicada este viernes apoya la readmisión en los sacramentos de la Iglesia católica mediante un proceso de acompañamiento.

“A las personas divorciadas que viven en nueva unión, es importante hacerles sentir que son parte de la Iglesia, que ‘no están excomulgadas’, y no son tratadas como tales, porque siempre integran la comunión eclesial”, defendió.

En el documento, el Sumo Pontífice repudió prácticas como la anticoncepción, la esterilización y el aborto, así como la eutanasia y el suicidio asistido ya que, a su juicio, son graves amenazas para las familias del mundo.
Francisco también defendió el respeto a los homosexuales, pero resaltó que las uniones entre personas del mismo sexo no pueden ser consideradas como un matrimonio.

 

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