CERCADO. En tiempos en que la televisión está plagada de programas escandalosos y en que los máximos referentes de la juventud son los concursantes de “Combate” y “Esto es Guerra”, Carlos Rivera se ha enfrascado en una dura batalla por promover la lectura. No lo hace desde la comodidad de un escritorio como un funcionario público, sino gastando las suelas de sus zapatos en la calle como un promotor independiente que organiza, con los fondos que tenga a la mano, la mayor cantidad de actividades culturales posible.
A través de su asociación La Casa de Cartón, fundada en 2010, ha desarrollado casi 200 eventos entre presentaciones de libros, mesas redondas, talleres, seminarios y proyecciones. Además, a fines de 2014, creó Texao Editores, un sello en el cuál ha publicado 18 títulos de ensayo, cuento, crónica, novela y análisis político de autores regionales y nacionales. “Me involucré de lleno con la literatura al ver la poca importancia que se le da. Nos quejamos de la TV basura y de que los jóvenes no leen, pero no hacemos nada para que la situación cambie”, dice Rivera.

Carlos Rivera, director de la asociación La Casa de Cartón y Texao Editores.

Carlos Rivera, director de la asociación La Casa de Cartón y Texao Editores.

Para este periodista la promoción de la cultura debe basarse en la participación, democracia e inclusión. “Es contradictorio renegar de nuestro bajo nivel educativo cuando no existen políticas públicas para impulsar al sector –comenta Rivera–. Es como exigirle a la selección de fútbol que vaya al Mundial cuando en las ligas menores estamos en nada”.

*****

SUPERANDO BARRERAS
Hay que estar loco para dedicarse a la actuación en Arequipa. Más aún si tu vocación es poner en escena obras de teatro de calidad. Quizás por eso, Andrés Luque Ruiz de Somocurcio es un loco por partida doble. Fácilmente, podría dedicar su tiempo a hacer consultas psicológicas o dictar clases en la universidad, pero a sus 40 años, prefiere estresarse por sacar adelante los montajes y talleres de la asociación de teatro Artescénica.

Andrés Luque Ruiz de Somocurcio es uno de los fundadores de la asociación de teatro Artescénica.

Andrés Luque Ruiz de Somocurcio es uno de los fundadores de la asociación de teatro Artescénica.

 

“En estos 10 años de actividad hemos tenido que superar barreras de todo tipo. El sector público todavía te pone trabas y te pide un trámite hasta para prender un foco. Por otro lado, las empresas aún ven como una pérdida invertir en una obra”, cuenta el actor y director de teatro.
Enfrentarse a estos molinos de viento le ha traído más de una satisfacción a Andrés. Cada vez siente que más personas asisten al teatro y que, a partir de las historias que han visto en el escenario, reflexionan sobre su entorno. “Por ejemplo, Macbeth, la obra que acabamos de estrenar, nos habla de los peligros del poder desmedido. En épocas en que estamos por elegir como gobernante a la hija de un ex dictador, nuestro mensaje puede ir más allá del terreno artístico”, indica convencido Andrés.

*****

 

Hoy a las 7:30 p.m. Artescénica estrenará Macbeth en el teatro Mario Vargas Llosa (Av. Parra 101). Mañana domingo la función se realizará a las 6 p.m. El ingreso  es libre previo recojo de las entradas en la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa.

Américo Martínez promueve la música local desde La Casa de la Trova.

Américo Martínez promueve la música local desde La Casa de la Trova.

 

UN RINCÓN MUSICAL 

En un lugar de la campiña arequipeña, en el límite de la urbe con la zona rural de Sabandía, Américo Martínez ha puesto a funcionar a La Casa de la Trova. En este espacio, desde 2014, organiza conciertos con cantautores nacionales e internacionales que cultivan la música con conciencia social y mensaje poético.
“Solo estoy cumpliendo un sueño. Cuando comencé me decían ¿cómo se te ocurre si en la ciudad no existe costumbre de escuchar trova? Yo les decía: ¿Por qué no? Ahora es tiempo de crear esa tradición”,dice riendo Américo.
La Casa de la Trova funciona en un viejo fundo en donde semanalmente jóvenes artistas dan a conocer sus composiciones. Además, el ambiente amigable ha acercado a un nuevo público a la canción latinoamericana. “Nos visitan familias enteras que están aburridas de las canciones vacías”, comenta Américo. Lejos del ruido de la ciudad este músico apasionado ha creado un recinto para albergar arte, vida y una pizca de locura.

Texto: Jorge Malpartida Tabuchi
jmalpartida@editoramultimedios.pe

inmobiliaria

Edición digita

aire acondicionado
Buscas casa

Publicidad