CERRO COLORADO. A los cientos de trabajadores que se reúnen cada mañana en el paradero de Zamácola no les ha quedado otra opción que acostumbrarse al mal olor. Desde hace más de una década, en la intersección de la avenida Italia y la calle Puno -en donde operan los camiones que recogen peones para las chacras de El Cural, La Joya y El Pedregal- se ha formado un basural que pone en riesgo la salud de los vecinos de este sector del distrito de Cerro Colorado.

Los vecinos del lugar han fotografiado a camiones que dejan desmonte, esqueletos de animales y residuos peligrosos. Además, los sábados en la tarde se instalan ferias que generan desorden en la zona.

Los vecinos del lugar han fotografiado a camiones que dejan desmonte, esqueletos de animales y residuos peligrosos. 

Según los vecinos, los residuos sólidos que se acumulan en esa esquina a lo largo de la tarde y la noche provienen de los restaurantes y comercios cercanos. “El camión recolector pasa tres veces por semana, pero no todos guardan su basura y por eso prefieren tirarla a la calle. Además, a partir de las 9 p.m. las calles se llenan de ambulantes y dejan sucio todo el lugar”, cuenta Milagros Casani, vendedora de una tienda ubicada frente a la avenida Aviación.

Al terminar la noche, luego de su jornada, los vendedores callejeros lanzan sus bolsas en el botadero informal. Los comercios de los jirones Marañón y Urubamba también contribuyen a la contaminación ambiental de la zona ya que regularmente dejan regada su basura orgánica.
La titular de la Fiscalía Especializada en Materia de Medio Ambiente de Arequipa, Carolina Cáceres, indica que la acumulación de basura en la calle es peligrosa ya que puede crear un foco de enfermedades infecciosas. “Si el botadero está cerca a zonas urbanas, la situación puede ser más crítica”, explica.

Texto: Jorge Malpartida Tabuchi
jmalpartida@editoramultimedios.pe

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