Puno. En una de sus labores de fiscalización, el subgerente de actividades económicas, Pepe Araníbar Huaquisto y sus colaboradores, denunciaron haber sido retenidos contra su voluntad el último viernes en la noche en el local denominado “Los Farolitos”, el cual funcionaría como discoteca.

El servidor municipal anotó que estuvieron cerca de 30 minutos encerrados, hasta que dieron parte a la policía y serenos quienes llegaron inmediatamente. “Me agredieron verbalmente, incluso dijeron que estaba ebrio. Ahora mismo iré con la PNP para el dosaje etílico”, dijo.

Los fiscalizadores lograron salir y acudieron a la Comisaría Puno para asentar la denuncia. Los policías y serenos, encontraron un candado en la puerta de acceso principal al local.

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