Un equipo de especialistas del Hospital Militar Central, en Aruca, Colombia, llevaron a cabo  una cirugía verdaderamente excepcional al extraer con éxito una granada incrustada en el rostro de un soldado.

Todo comenzó el domingo pasado, cuando unos de sus compañeros activó en forma accidental un lanzagranadas MGL mientras el soldado patrullaba en las inmediaciones del río Tame. Como consecuencia, una granada terminó en su cara.

“El militar llegó en estado crítico al hospital y se tomó la decisión de atender con rapidez al paciente. El equipo quirúrgico tenía un riesgo muy elevado”, contó William Sánchez, jefe de cirugías.

Leandro José Luna llegó por tierra ante la imposibilidad de trasladarlo en avión, pues la ganada podía explotar. El recorrido duró ocho horas, pero tras la operación el hombre se estabilizó rápidamente.

vitplanet
inmobiliaria

Edición digita

Buscas casa
aire acondicionado

Publicidad