Con motivo del Día Mundial Contra el Trabajo Infantil, que se celebra cada 12 de junio, integrantes del programa Yachay izaron el pabellón nacional y desfilaron en la Plaza de Armas.

Con motivo del Día Mundial Contra el Trabajo Infantil, que se celebra cada 12 de junio, integrantes del programa Yachay izaron el pabellón nacional y desfilaron en la Plaza de Armas.

CERCADO. Doña Nora ha aprendido a confeccionar polos a los 40 años. Por muchos tiempo, ella y su hijo Sebastián (10) estuvieron vendiendo golosinas en las calles del Centro Histórico. Lejos de su añorado Juli, Puno, sus días han sido grises en la Ciudad Blanca.
Desde que su esposo la abandonó, hace más de 7 años, ha tenido que ingeniárselas para sobrevivir sola con su niño. “Por la mañana trabajaba lavando platos en un restaurante en Santo Domingo. En la tarde salía a vender golosinas y rosas. Él (su hijo) en la plaza y yo caminaba en la calle”, cuenta.
Una tarde de 2014, una señorita de chaleco rojo se le acercó mientras ofrecía dulces junto a su hijo. “Me dijo que podía ayudarme. Al principio no le creí. Pero ahora que veo estudiar a mi hijo, sé que me ayudan mucho”, cuenta. A dos años de aquel suceso, Sebastián ya no vende golosinas. Ahora estudia en un Ceba (centro de educación alternativo).
El año pasado Nora aprendió corte y confección. Trabaja en una textilería local, pero sueña con crear su propio negocio.
El año pasado, Nora ha sido parte de las 40 mujeres que fueron capacitadas gratuitamente en corte y confección y gastronomía por el programa Yachay, del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, en Arequipa.
La señorita que se le acercó aquella tarde de 2014, era una educadora de este programa. La consigna: sacar al niño de la calle y evitar que volvieran a ponerlo en riesgo. Mientras tanto, desde julio, Yachay alista una nueva capacitación para 32 mujeres, en un intento por evitar que sus hijos trabajen en las calles exponiéndose a drogas y pandillaje.
Esta vez no solo aprenderán los oficios antes mencionados, sino que se agregará el rubro de “snack” y cursos que durarán seis meses en convenio con el Senati.

Bustamante y Rivero concentra la mayor cantidad de niños trabajadores.

Bustamante y Rivero concentra la mayor cantidad de niños trabajadores.

EDUCADORES DE CALLE
Miryam López, coordinadora regional de Yachay, considera que las condiciones económicas precarias y la desprotección aunada a la violencia familiar, especialmente en parejas disfuncionales, son las principales causas para que los niños salgan a trabajar en la calles.
“En su mayoría vienen de provincias altas y de otros departamentos, especialmente de Puno y Cuzco. Se meten a trabajar de estibadores en los mercadillos y otros vendiendo golosinas”, menciona López.
Desde su creación en el 2012 hasta el presente, Yachay ha logrado atender a 540 niños. Los menores oscilan entre los 6 y 17 años de edad. Este año cuentan con nueve “educadores de calle”, que son profesionales entre psicólogos y conocedores del proceso de intervención que se debe ejecutar en cada caso.
“No solo intervenimos a niños, también a adolescentes, a quienes los acompañamos hasta los 18 años brindándoles becas para que ellos opten por una actividad ocupacional con previa capacitación. Algunos incluso ya están estudiando en la universidad”, agrega López.
Yachay interviene en cinco zonas de Arequipa. Se trata del Cercado, la plataforma Andrés Avelino Cáceres, mercado Río Seco, avenida Los Incas con Vidaurrázaga, y alrededores de la Feria el Altiplano y la Av. Dolores.
En lo que va del 2016, se ha logrado intervenir y adherir al programa a más de 200 niños. El 2015 concluyeron con 304 menores que ahora tienen mejores oportunidades (ver infografía).
LA CALLE ES DURA
Según las cifras de Yachay, los distritos de Cerro Colorado, Paucarpata y José Luis Bustamante y Rivero son los que tienen mayor número de niños trabajadores detectados por los ‘educadores de calle’ (ver cuadros).
No obstante, la mendicidad (pedir limosna) también es otra forma en las que los niños laboran para ganarse algunos centavos. “Menos del 10% de niños y adolescentes que ha intervenido el programa están en esta situación. Muy pocos suben a los carros a cantar una canción o hacer piruetas en los semáforos”, agrega López.
La jefa de Yachay precisa que en lo que va de este año se han registrado 20 casos donde se ha tenido que aceptar a niños en situación de abandono. En este caso fueron derivados a la Unidad de Investigación Tutelar (UIT), ya que no contaban con sus padres y familiares.

Texto: Boris Quispe Flores
bquispe@editoramultimedios.pe

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