Familiares de dirigente piden a la Policía investigar a profundidad el caso.

Familiares de dirigente piden a la Policía investigar a profundidad el caso.

CERRO COLORADO. Los asesinos no tuvieron piedad. Carlos Alberto Cuyo Yauri (31), presidente del sector 8 de Apipa, fue acribillado de quince balazos frente a su esposa Verónica Domínguez Quispe (30).
La pareja había acudido el último domingo a la inauguración del complejo deportivo de este sector de Apipa, en el Cono Norte, Cerro Colorado. Llegada la madrugada, emprendieron el regreso a casa a bordo de su automóvil de placa V4S-369, sin presagiar el fatal desenlace. Cuyo Yauri iba de copiloto y su esposa al volante de la unidad.

NO TUVIERON PIEDAD
Era las 2:40 del último lunes, y a la altura del complejo deportivo del sector 1 de la Asociación José Luis Bustamante y Rivero, una camioneta color blanco les cerró el paso.
Descendieron tres sujetos. Avistaron al dirigente y empezaron la sanguinaria balacera. Domínguez Quispe solo atinó a agachar la cabeza sobre el volante. Cuyo Yauri no pudo evadir las balas. Tras las detonaciones de los proyectiles, los vecinos salieron de sus casas atemorizados. Observaron el vehículo estacionado con dos ventanas trizadas. Al interior, el dirigente yacía inmóvil en un charco de sangre.

Pistoleros tenían claro su objetivo. Esposa se salvó milagrosamente.

Pistoleros tenían claro su objetivo. Esposa se salvó milagrosamente.

La mujer quedó en shock sin soltar el volante. Los vecinos llamaron a Emergencias del 105. Minutos más tarde, un patrullero Suat y personal del Seincri de la comisaría de Ciudad Municipal llegaron al lugar. La mujer se mantenía callada junto al cadáver. Pasaron 20 minutos antes de atinar a decir que todo pasó rápido.
Al lugar también se apersonó un detective de homicidios del Depincri, peritos forenses, balística y el fiscal de turno Carlos Martínez Díaz, para que realicen todas las diligencia de ley.
Los agentes contabilizaron más de 15 impactos de proyectil en la puerta y el capot del copiloto.
Sin embargo, en el lugar solo se recogieron cinco casquillos de bala disparados de tres armas de fuego (pistolas y revólver), ubicadas a dos metros del automóvil.
Los peritos encontraron en el cadáver de Cuyo Yauri 15 proyectiles. Tres de ellos en la cabeza, un par en el brazo derecho, y el resto en el tórax y abdomen.
La necropsia arrojó que el dirigente falleció producto de un traumatismo craneano y por las heridas múltiples. La Policía realiza las investigaciones para determinar si el crimen lo cometió una banda dedicada al sicariato en Arequipa.
“Mi hermano es presidente de Apipa hace dos años. Nunca tenía enemigos, solo quería el bien de la asociación”, expresó un familiar.
El difunto se desempeñaba como albañil, taxista y actualmente criaba chanchos. Deja cuatro hijos menores en orfandad. Su esposa está sumida en un profundo dolor y prefirió guardar silencio. Recordemos que en el 2012 murieron dos personas cuando se enfrentaron a balazos en la vía Arequipa-La Joya. En marzo de 2013, Valerio Quispe también falleció a balazos en Apipa.

Texto: Jorge Núñez Patiño
Jnunez@editoramultiemdia.pe

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