Indignación en el mundo ha causado el festival anual de carne de perro, que inició hoy en la ciudad china de Yulin.

En los puestos de comida y restaurantes se ofrece carne canina como parte de una antigua tradición vinculada al solsticio de verano.
De acuerdo a la organización defensora de los animales Humane Society International (HSI), varios miles de perros fueron sacrificados con motivo del festival.

La HSI acusa a los organizadores de encerrar a los cuadrúpedos en minijaulas y sacrificarlos brutalmente. Además, sostiene que muchos son animales domésticos robados.

Debido a las constantes protestas sobre el festival, el número de perros sacrificados está descendiendo desde hace años. No obstante, en determinadas regiones de China, la carne de perro sigue estando considerada una delicatessen. (DPA).

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