Científicos estadounidenses observaron las primeras señales de que el agujero de ozono comienza a reducirse y estimaron que podría cerrarse por completo a mediados de este siglo, según un estudio publicado en el último número de la revista “Science”.

Unas tres décadas después de que se prohibieran los químicos que destruían el ozono hay indicios de que ha comenzado un proceso de regeneración y que la capa se está estabilizando. “Podemos estar seguros de que las decisiones que tomamos han llevado al planeta por un camino de sanación”, señala Susan Solomon, principal autora del estudio.

El año pasado los expertos se habían mostrado frustrados por la enorme extensión del agujero, lo cual a la luz de la investigación fue un hecho sólo coyuntural. Ello porque el nivel récord de amplitud se debió circunstancialmente a la erupción del volcán Calbuco en Chile, a unos 100 km de Bariloche.

inmobiliaria

Edición digita

Buscas casa
aire acondicionado

Publicidad