Puno. El Terminal Terrestre de Puno se ha convertido en un lugar hostil y carente de servicios de calidad. Ayer un grupo de propietarios y arrendatarios de los stands ubicados en el primer piso, levantaron graves denuncias contra la administradora Danit Quispe Tapia.

Los quejosos le atribuyen una serie de abusos, prepotencia, cobros indebidos e incompetencia en sus funciones. Ella en vez de aclarar o desvirtuar los cargos, se enredó en ellos.

Ayer en la mañana, un puesto que en su pared y muro de enfrente suele vender periódicos fue intervenido arbitrariamente, cual si se tratase de un negocio cualquiera. La plataforma metálica que colocaron para exponer los diarios, fue desoldado a la fuerza. Dominga Jorge Vilca, denunció que al salir en defensa de lo que destruían, fue agredida por trabajadores y también por la administradora, quien dijo la golpeó con un fierro en la cabeza.

Una docena de arrendatarios, subieron a reclamar este abuso al despacho de administración, donde afloraron otras acusaciones.

Todos al unísono dijeron que el personal de recaudación les cobraba 10 soles mensuales por dos baldes de agua diarios e intereses cuando no pagaban al día, bajo el concepto de penalidades.

Quispe Tapia admitió los cobros y dijo que estos eran legales. Sus empleados le trajeron el TUPA pero allí no había nada, entonces alegó que en los contratos. Tampoco los mostró.

Luego apareció Wilson Lope, quien aseveró ante los periodistas que sufrió un robo en su stand el 27 de mayo; ella lo negó y retó que si hubiera sucedido, se habría enterado. “Mentira. He conseguido hasta el video donde se ve que robaron, eres tan incapaz que ni sabes lo que pasa”, increpó.

PIDE SU SALIDA

Los quejosos exigieron la destitución inmediata de la funcionaria, porque aparte de intolerante y grosera, no tenía experiencia en el manejo de una empresa pública. Ella admitió que no tiene ni bachillerato y que laboró 5 años en una empresa de gas.

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