CERCADO. Desde la quincena de junio los enfermeros pueden tener consultorios particulares para atender a la población. De acuerdo a la Ley del Trabajo de la Enfermera (o) (Ley 27669), que fue modificada en marzo pasado por el Congreso de la República, los profesionales de enfermería ahora pueden desempeñar su labor desde la actividad privada en una oficina, al igual que los médicos. Ante esta situación, el Colegio Médico del Perú ha alertado que esta variación en la ley puede afectar la calidad de los servicios de salud y generar un problema de sanidad pública.
¿Por qué? El decano del Colegio Médico de Arequipa, Wilfredo Pino, indica que la principal preocupación es que los enfermeros, a través de sus consultorios particulares, brinden una atención que no corresponda a su profesión.
“Durante la consulta privada, existe la posibilidad de que el enfermero asuma un caso que requiere el tratamiento de un médico. El enfermero, quizás con buena intención, buscará facilitarle un medicamento a su paciente para que se cure. Sin embargo, aquí se puede producir un problema de intrusismo ya que el enfermero no está autorizado por ley para prescribir una receta médica”, explica Pino.

Los profesionales de enfermería, según ley, no pueden prescribir recetas de medicamentos.

Los profesionales de enfermería, según ley, no pueden prescribir recetas de medicamentos.

Según el decano, la formación académica de los profesionales de enfermería no contempla el manejo ni dosificación de fármacos para los tratamientos. “No estamos en contra de que los enfermeros laboren en consultorios y brinden las atenciones para los cuales están capacitados, como las curaciones y las labores de prevención y promoción de la salud. Sin embargo, hay que estar alerta para evitar casos de ejercicio ilegal de la medicina”, señala Pino.

ATENCIÓN PRIMARIA

Por su parte, la decana regional del Colegio de Enfermeros, Giovanna Valdivia, dice que los integrantes de su orden profesional tienen claro que su labor engloba solo el primer nivel de atención de salud. “Dentro de nuestras labores se incluyen las vacunaciones, el control del crecimiento y desarrollo del niño. También nos compete la administración de medicamentos, siguiendo la prescripción médica, y difundir hábitos de vida saludables para evitar enfermedades”.
Por otro lado, Valdivia señala que no se debe buscar un enfrentamiento entre médicos y enfermeros ya que ambas profesiones contribuyen a que la población esté sana. “La labor de fiscalización debe abocarse a esos tópicos y consultorios informales que funcionan cerca del hospital Goyeneche y Honorio Delgado, en donde ni siquiera atienden profesionales de la salud”.

IRREGULAR MEDICACIÓN

De acuerdo a la Ley General de Salud, los médicos, obstetras y odontólogos son los únicos que pueden prescribir recetas de medicamentos. Cada uno dentro de su especialidad dictamina las dosis necesarias para evitar que los fármacos produzcan daños a los pacientes. Según Carola Jaén, jefa de la Dirección Regional de Medicamentos, Insumos y Drogas (Diremid)- Arequipa, si no recurrimos a un médico para un tratamiento, corremos peligro de enmascarar nuestra enfermedad o generar reacciones alérgicas. “Un profesional que no es médico puede equivocarse en la frecuencia y cantidad del medicamento que se prescribe. Esto a la larga puede ser muy peligroso porque el organismo puede desarrollar resistencia a los fármacos, en especial, en el caso de antibióticos”, dice Jaén. Este riesgo crece tomando en cuenta que, según datos de la encuesta “Ensusalud”, solo el 35% de los farmacéuticos solicitan receta para el expendio de una medicina. Además, el 11% de las personas que compraron un medicamento sin receta lo hicieron por recomendación de personal de salud no médico como técnicos o enfermeros.

 

Texto: Jorge Malpartida Tabuchi
jmalpartida@editoramultimedios.pe

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