CERCADO. Les prometieron el paraíso en la Tierra y terminaron viviendo un infierno. Decenas de adventistas acusan a Alexis Larry Sarmiento Estaño, excandidato a alcalde de Arequipa en el 2014, de haberles vendido terrenos que no son de su propiedad.
“Alexis nos decía que ahí íbamos a vivir solo hermanos adventistas, que eso iba a ser como el paraíso, que no iba a haber delincuencia, borrachos; ningún peligro”, dice atropelladamente Marcelina Montenegro Ito (56). Habla rápido, como si temiera que el tiempo no le va a alcanzar para contar todo lo que quiere. Está desesperada. De pronto se lleva las manos a la cara y se tapa los ojos. Trata de contener el llanto.
Sus manos cubren su rostro pero muestran más que él. Las tiene cuarteadas, secas, callosas, tostadas y con un color verduzco en los bordes. Son manos de peón de chacra. La mayoría de los que acusan a Alexis Sarmiento de estafa tienen en común la religión adventista y el trabajo en el campo. Son personas de una condición económica de subsistencia.
Marcelina dice que pagó S/ 9.200 por dos lotes. Alexis Sarmiento, a través de la Asociación de Irrigación El Divino Salvador de Majes, les vendió a todos terrenos de 1.000 metros cuadrados. Al contado, cobró por cada uno S/ 4.500, y en cuotas, S/ 5.000. Marcelina, desde el 2013, canceló en partes: 500 soles al mes. “Ay, todo lo que he hecho para juntar la plata. Hasta he dejado de comer”, se queja.

Supuestos estafados realizarán una denuncia penal.

Supuestos estafados realizarán una denuncia penal.

CONTACTADOS
El primero que llegó a Sin Fronteras a denunciar esta supuesta estafa fue Alberto Huanca García. A través de él logramos contactarnos con otros. De tres pasamos a cinco, de cinco a doce, de doce a diecinueve y de diecinueve a veintitrés denunciantes.
El último lunes reunimos a todos los contactados. Llegaron con recibos de pago, constancias de inscripción, carnés de socios de El Divino Salvador de Majes y otros documentos (entre ellos, uno clave). Marcelina Montenegro fue una de las primeras personas con las que conversamos.
En esa reunión nos enteramos de que al menos hay 47 denunciantes debidamente identificados. “Y debemos de ser muchos más, porque una vez el propio Alexis dijo que los socios de El Divino Salvador eran más de mil”, dice Huanca García alargando algunas palabras, como si estuviera contando una historia fantástica. Si lo que dice es cierto, estaríamos hablando de un aproximado de S/ 5 millones en pagos.

MODUS OPERANDI
Los afectados cuentan que Alexis Sarmiento, quien fue o sigue siendo adventista —ya no lo ven por la iglesia de la avenida Parra— les ofreció terrenos a precios ganga. Un creyente como él, con un padre con categoría de anciano consagrado dentro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, no podía actuar de mala fe, así es que confiaron. El acusado, incluso, repartió volantes en algunas iglesias, que muchos leyeron con la misma ilusión con que oyen al pastor hablar de la segunda venida de Cristo a la Tierra. Allí se detallaba todo lo que ofrecía El Divino Salvador y se daba una dirección.
Con esos cartelitos, que a la sazón fueron como las llaves del cielo, todos los supuestos estafados llegaron a la avenida La Paz 511, donde queda la oficina de la asociación, a comprar sus lotes. Allí, Sarmiento les hizo ver a todos un video de lo que sería la tierra prometida, una vez habitada por el pueblo de Dios.
Tiempo después se presentaron en Sin Fronteras con esos mismos volantes, y los mostraron como la partida de nacimiento de su desgracia. Nosotros también fuimos a la avenida La Paz 511 con uno de esos papeles.

 

MENTIRAS
Los contactados por Sin Fronteras forman parte de un grupo de supuestos estafados más o menos organizado. Ellos, ante el incumplimiento de Alexis Sarmiento de entregarles el título de sus terrenos, perdieron la fe en el hermano adventista y se pusieron a investigar. Lo que encontraron —dicen— les hizo ver a un lobo disfrazado de cordero de Dios.
Alexis Sarmiento dijo que los terrenos que vendía eran suyos, y como respaldo presentó la escritura pública número 173. Este documento, que los adventistas aceptaron como prueba irrefutable de propiedad, es solo una cesión de posesión contractual. El 17 de setiembre de 2007, según esta escritura, Robert Michel Huaco Menéndez vende el predio eriazo o finca rústica Pájaro Bobo, de 3 mil hectáreas, a Gumercindo Emilio Mamani Ramírez, y este, a su vez, el 21 de mayo de 2014, cede su puesto de comprador a Alexis Larry Sarmiento Estaño, el denunciado.
Los adventistas creen que este documento es falso. Pero aun suponiendo que no lo sea, Alexis Sarmiento ubica a sus asociados en un terreno que no está dentro de las coordenadas del área que supuestamente le vendieron. Los socios se lo hacen saber. Entonces, Sarmiento muestra otra escritura, la número 108, pero sucede lo mismo: el lugar donde se han asentado los presuntos estafados tampoco forma parte de los terrenos que al parecer le vendieron a Alexis Sarmiento. El engaño fue descubierto por los ingenieros Héctor Unda Barriales y José Barrios Cáceres, quienes, a pedido de los denunciantes, realizaron una “memoria descriptiva del estado situacional” del área.

Acusado posa con el saliente congresista Renzo Reggiardo.

Acusado posa con el saliente congresista Renzo Reggiardo.

La zona ocupada por los adventistas, donde incluso ya han construido precarias viviendas, pertenece a la Autoridad Autónoma de Majes (Autodema); así figura en Registros Públicos. Enterado de esto, el ingeniero Fernando Vargas Melgar, gerente ejecutivo de la Autodema, ha dejado en claro que su institución “no tiene ningún vínculo contractual sobre terreno alguno de su propiedad con la Asociación de Irrigación Divino Salvador de Majes”, es decir, que no le vendió nada.
Consultado sobre el caso, Jesús Vilca Iquiapaza, procurador del Gobierno Regional de Arequipa, ha emitido el Oficio Nº 2732-2016-GRA/PPR. En él manifiesta que todo “se trataría de un delito de estafa por parte del referido Sarmiento Estaño” y recomienda denunciar el caso ante la Fiscalía lo más pronto posible.
Y como colofón, según Sunarp, Alexis Larry Sarmiento Estaño no tiene registrado ningún predio a su nombre.
DOCUMENTO CLAVE
Los presuntos estafados han pedido más de una vez la devolución de su dinero. Alexis Sarmiento, ante los hallazgos de quienes antes le tuvieron fe, que siempre es ciega, aceptó (¿es esta una forma de decir “sí, los he engañado”?): firmó un acta de compromiso de devolución de dinero que hasta ahora no cumple. En este documento, que sería determinante en un posible juicio en su contra, aparecen identificados 47 denunciantes. Muchos de ellos conversaron con Sin Fronteras.

HABLA EL ACUSADO
Como dijimos líneas arriba, nosotros también fuimos con el “volante-carnada” a la avenida La Paz 511, exactamente al departamento 322, ubicado en el bloque B, donde la Asociación de Irrigación El Divino Salvador de Majes tiene su oficina. No encontramos a Alexis Sarmiento, pero conseguimos el número de su teléfono móvil. Lo llamamos.
El acusado nos dijo que estaba en Lima y que recién llegaría el 5 de agosto a Arequipa. “No puedo hablar del tema por teléfono, llámeme un día antes de mi llegada para pactar una cita”, señaló. Le pedimos que por favor nos conteste solo dos preguntas. ¿Es usted un estafador? No, yo jamás he estafado a nadie. ¿Los terrenos que vendió son suyos? No puedo contestarle esa pregunta por teléfono, tendríamos que conversar personalmente, enseñarle documentos. Pero si a mí me preguntan si la casa donde vivo es mía, yo respondo inmediatamente que sí, ¿por qué usted no puede responderme esta pregunta? Como le repito —se exaspera—, yo no voy a conversar con usted sobre este tema por teléfono.
Lo volveremos a llamar el 4 de agosto.

 

Texto: José Manuel Coaguila
redaccion@editoramultimedios.pe

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