PUNO. Como si fuera un termómetro, las cifras de la ODPE indican la magnitud de la fiebre. Desde el primero de junio, fecha de inicio de adquisición de kits electorales de la ONPE, un total de 206 personas (88 en junio y 118 en julio) acudieron a sus oficinas para obtener información sobre la revocatoria.

De esas 206 consultas, solo se han concretizado 16 solicitudes . El analista Tirso Vargas observa que varios de los revocadores se desanimaron al saber que no habrá nuevas elecciones.

“Hay muchos que al enterarse que no habrá nuevas elecciones, piensan que será el mismo gobierno. Uno quiere nueva gente, y una nueva gestión, no quiere más de lo mismo”, dice Vargas. Se require conseguir el 25% más un voto de los electores hábiles para que proceda.

¿DOBLE TRAMPA?

Los detractores de la revocatoria sostienen que no deja gobernar; los que están a favor, recuerdan que es un buen mecanismo de participación ciudadana. Lo concreto es el descontento.

Eugenio Mamani recuerda que Marín no inició el drenaje, no hizo nada para destapar las tremendas irregularidades del proyecto, sigue buscando terreno para el relleno sanitario y una larga lista de promesas por cumplir. A Iván Flores lo persigue el fantasma de los palcos y los ingresos de la Candelaria, los proyectos “trafa” de “Trabaja Perú” y otra  larga lista de promesas por cumplir.

¿La revocatoria es como un chicote que los hará avanzar?. El analista Tirso Vargas advierte: “Hay un lado negativo, que una revocatoria genera populismo e improvisación. Los alcaldes aceleran el gasto, ya no hacen obras de mediano o largo plazo, empiezan a programar obras pequeñas, para contrarrestar la campaña por el SÍ”.

El otro peligro, es la suerte de canje. “El planillón por algún favorcito” es la frase que resume el trato que es vox populi en las calles puneñas.

EN SERIO, IMPOSIBLE

Por lo visto en Lima, la revocatoria en serio se convierte en una suerte de campaña electoral que necesita un “comando de campaña”, “partidarios”, logística… y todo sin los recursos que normalmente proveen los aspirantes a contratistas o proveedores de un municipio que suelen financiar las campañas.

Pablo Najarro trae a colación un estudio económico que calcula el costo de la obtención de cada firma en 8 soles, que incluye comida, transporte, horas hombre y logística en general para que los encargados lleven planillones y los llenen de firmas.

El político Alcides Huamaní, apunta que para conseguir firmas también hace falta llevar regalitos, “incluso te cobran un sol para firmar”, dice; de manera que la cifra de 8 soles no le parece exagerada. Considerando el costo de vida en Puno, es prudente estimar el costo de obtención de firmas en 5 soles por cada una.

De manera que se necesitan al menos 215 mil soles para llevar la continuidad de Iván Flores a las urnas; S/. 240 mil para Waldo Marín y S/. 26 mil para  Uriel Condori… y se debe considerar, que la experiencia indica que las firmas presentadas deben de doblar el número necesario para lograr la revocatoria.

SE BUSCA FINANCISTAS

Con la eliminación de nuevas elecciones luego de las revocatorias, se descuenta a los excandidatos como impulsores de la revocatoria, de manera que el peso económico y el trabajo recae en dirigentes y  los ansiosos por  figurar y hacerse un lugar para las próximas elecciones, observa Pablo Najarro.

Aquí la trampa: Como no hay renovación y el probable reemplazante del alcalde vacado sea uno de los suyos, cualquier ciudadano independiente que firme y vote a favor de la  revocatoria, lo hará de muy mala gana. Recordemos a Tirso: “Uno quiere nueva gente, y una nueva gestión, no quiere más de lo mismo”.

En Juliaca,  la cabeza más visible es el profesor Eugenio Mamani Chuquija, según dice, los mototaxistas, los dirigentes de las 4 Zonas, los habitantes de San Miguel, los comerciantes, los transportistas son los directamente interesados por la revocatoria de Waldo Marín, quien tiene de su lado a sus trabajadores y algunos comités de agua y desagüe.

A pesar del gran apoyo aparente en una parte de la entrevista con Sin Fronteras, se confiesa: “Esperamos que la revocatoria sea un jalón de orejas y una presión hacia el alcalde para que no sea revocado. Si va a seguir a penas… que salga”.

En Puno, los que quieren quemar políticamente a Iván Flores  tienen como leña a los comerciantes descontentos y como combustible a los buenos billetes de los empresarios de discotecas y como mecha a los dirigentes, aparentemente mucho a favor.

El detalle saltante es que Darío Maquera se cuidó de mencionar a los regidores pedidos para la revocatoria, de tal forma que no se sepa quién reemplazaría a Iván Flores. Así reveló el punto débil de su iniciativa.

El caso de Asillo es por demás sintomático. Existen dos solicitudes para la compra de kits, una, solo para el alcalde y otra que incluye a los regidores. Lo más extraño: una fue presentada por el ciudadano identificado como Bernardo Mamani Mamani y otra por   “Bernardino” Mamani Mamani. Si usted está confundido, este ciudadano también.

En otras localidades, aun cuando todavía no se concretan las compras o entregas de los kit de revocatorias, sus promotores ya iniciaron sus campañas sociales. ¿En qué terminará esta efervescencia?

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