El próspero comerciante Juan Santiago Acurio Olivera, de 60 años, fue encontrado muerto en su propia casa con un corte en el cuello y con signos de haber sido asesinado luego de una última pelea por su vida.

Lo más extraño es que no se hallaron signos de forcejeo ni escalamiento para ingresar a su domicilio, lo que sugiere que fue asesinado por alguien de su confianza o que ese alguien facilitó el ingreso de los perpetradores.

El descubrimiento se dio alrededor de las 7 de la noche del último martes, cuando uno de sus familiares se dio con el macabro hallazgo de su cuerpo tendido y manchas de sangre en su cama y salpicaduras en la pared. El hombre llevaba de fallecido casi 24 horas, trascendió.

Todo estaba en desorden, propio del escenario de una fuerte pelea, con objetos tirados en el piso y frazadas destendidas.

Domiciliado en la calle Mi Perú MZ E LT 9 de la urbanización Satélite, según trascendió entre sus vecinos, el ya anciano, Juan Santiago, tenía un fuerte conflicto con algunos de sus hijos por la repartición de sus bienes y el manejo de sus negocios.

Personas cercanas al comerciante deslizaron la posibilidad de que uno de sus bástagos, relacionado con el mundo del hampa esté inmiscuido en su muerte.

La intervención del martes por la noche tuvo la participación del personal de la Depincri de la Policía juliaqueña y el cuerpo fue internado en la morgue.y

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