Un sujeto aparece desnudo frente a una cámara de vigilancia, está arrastrando de los cabellos a su pareja en medio de los pasillos del hotel. Ella se resiste, intenta huir, pero no tiene escapatoria. Adrianito ha decidido que quiere tener sexo con ella y va a conseguirlo a toda costa. La muchacha ha cometido el error de terminar su relación justo esa noche. Esto no le ha gustado a Adriano, que piensa que Cindy tiene que ser su mujer a toda costa.
Ronny cree que porque es cantante de cumbia y tiene dinero puede hacer lo que le da la gana. Igual que Adrianito, abusa física y sexualmente de su pareja. Esta vez la víctima se llama Lady. Se trata de una guapísima muchacha que trabajaba como bailarina en un grupo de cumbia y que cometió el error de aceptar a Ronny como su pareja. Ronny le ha pegado durante muchos años. La última vez, la golpiza ha sido demasiado brutal, tanto que Lady entendió que tenía que dejarlo antes de que a Ronny se le pase la mano.
Las dos mujeres, valientemente, han dejado atrás sus temores y se han atrevido a denunciar a sus agresores. Cindy y Lady han entendido que tienen derechos, que deben acudir a la justicia, que no deben permitir que esto suceda. La prensa se ha enterado y ha ido en su búsqueda y ellas, a pesar de la vergüenza, han decidido que tienen que contar al mundo su historia, porque como ellas, puede haber muchas otras muchachas que, por temor a sus atacantes, siguen guardando silencio frente a los maltratos.
Los casos han sido judicializados y han tenido sus respectivos procesos. El mes pasado, los juicios han llegado a su final y ambas sentencias han sido dictadas. El resultado es simple, pero siniestro: a los jueces les ha parecido que, en ambos casos, no era para tanto. En el primer caso han resuelto que se trata de lesiones leves; y en el segundo, que no es suficiente como para mandar al agresor a la cárcel.
Adrianito y Ronny se pasean libremente y esto ha indignado al resto del país (especialmente a todas las mujeres). Ahora, todas ellas se han unido para expresar su voz de protesta, frente a lo que consideran que es un acto de violación de sus derechos y de impunidad. Han convocado a una marcha nacional y están haciendo las coordinaciones necesarias. Este 13 de agosto, bajo el eslogan “Ni una menos. Tocan a una, tocan a todas”, saldrán a las calles a luchar en contra de la violencia de género. Lo que nos corresponde es apoyarlas.

Johan Cano Valencia

Edición digita

Canal Universal