CERCADO. No hay día en que Roxana (24) no escuche frases repugnantes. Los hombres no dejan de lanzarle piropos de “alto calibre” por su atractiva apariencia. Solo hace unos días, mientras caminaba por la calle Goyeneche del Cercado, una persona le agarró de improviso la mano y le susurró al oído con tono lascivo: “Preciosa”. No pudo reaccionar, se alejó del tipo con mirada furiosa y aguantó la cólera. Ese rato no pensó en acudir a una comisaría para denunciarlo. “Es una pérdida de tiempo”, confesó después la universitaria. Para prevenir y sancionar el acoso sexual se aprobó la Ley N° 30314. Pero la norma, más allá de poner un alto a estas malas prácticas, aún no se aplica y es inservible.
SIN REGLAMENTO
La ley obtuvo luz verde del Congreso el 5 de marzo del 2015 y entró en vigencia 21 días después. Más de un año ha pasado y todavía no ha sido reglamentada. Sin las especificaciones de esta norma la Policía Nacional, Poder Judicial y el Ministerio Público están atados de manos. Sin tener claras sus funciones no saben cómo proceder. La ley contra el acoso aspira a condenar a los agresores hasta con 12 años de cárcel. Pero sin un reglamento que lo dictamine, el acoso solo está considerado como una falta. Según el especialista en derecho municipal, Juan Carlos Rebaza, la máxima sanción que se puede obtener por esta falta son trabajos comunitarios. Según Rebaza la ley para frenar el acoso sexual callejero no fue bien elaborada. Explicó que no se aclara cuándo puede ser considerada como una falta o un delito. Además, precisó que será muy complicado “medir” la gravedad el acoso en los espacios públicos y presentar las pruebas para demostrarlo (videos, testigos, audios).
Por ejemplo, si Roxana hubiese interpuesto su denuncia en la Policía, tuvo que haber gravado a su agresor o llevar a un testigo. Todo esto antes de que el anónimo “piropeador” desaparezca. Sin estas pruebas, la denuncia, probablemente, hubiera sido desestimada.
RIESGOS de ORDENANZAS
La norma trae otro inconveniente. Ordena que los gobiernos regionales, provinciales y locales establezcan procedimientos administrativos para castigar con multas a las personas que acosen a las féminas y/o varones. Es decir exhibiciones, gestos, tocamientos u otra conducta de índole obscena.
Las municipalidades de Alto Selva Alegre, Cayma y Cerro Colorado son las que hasta el momento aprobaron las ordenanzas para que se sancione hasta con 1 Unidad Impositiva Tributaria (UIT) (S/ 3,950). Para Rebaza, una ordenanza no puede reglamentar una ley nacional porque, cuando esta sea reglamentada, puede ocasionar confusiones entre ambas normas. “Debería generarse una cultura de no acoso; pero de ahí a llevarlo a una norma municipal, no es de su competencia. La ley deberá identificar con claridad las competencias de cada ente, porque la labor de sancionar debe ser de la Policía, los jueces o del Ministerio Público”, expresó.
son preventivas
La promotora del Centro de Emergencia Mujer (CEM) – Arequipa, Sandra Gonzales, resaltó que la ley y las ordenanzas de los distintos niveles de gobierno tienen el objetivo de concientizar, más que sancionar. “Al no estar reglamentada la norma, los municipios tienen el deber de contribuir que en sus jurisdicciones se regulen estas actitudes”, dijo.
Gonzales manifestó que una de las dificultades para que la ley funcione es el desconocimiento de la Policía al momento de recepcionar estas denuncias. Por eso no las toman en cuenta. Precisó que en muchos casos existe una justificación machista para no atenderlas. “Lo justifican por cómo una estaba vestida u otro factor. ¡No apoyan, más bien atribuyen que la agraviada es la que provocó que la acosaran!”, reclamó. Desde enero a julio de este año se presentó 158 incidencias contra la libertad sexual (tocamientos, agresión verbal) a nivel provincial, según el Área de Estadística de la División Policial de Orden y Seguridad de la Provincia de Arequipa, El Pedregal y Mollendo. Pero según el CEM, ninguna ha procedido por la falta de reglamentación de la norma.
En los distritos donde las ordenanzas ya están vigentes (Alto Selva Alegre y Cerro Colorado) las comisarías han registrado entre dos a tres incidencias de este tipo en los últimos dos meses. La Policía asegura que son pocos casos porque no se acostumbra a denunciar estos hechos.

POSIBLE DENUNCIA
El último lunes, la comisaría de Alto Selva Alegre recibió la denuncia de una joven de 28 años, quien acusó a Marco Antonio Chávez (54) por haberle tocado las nalgas. La denunciante no acudió a la comuna. Aún así, la municipalidad aseguró que enviará formularios a la denunciante para ver si ellos intervienen en el caso. Sin embargo, la Policía determinó que el acusado tiene problemas mentales y no puede ser acusado. El caso, como muchos otros, quedó impune.

Texto: Mónica Cuti Yauli

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