Al menos cuatro personas han muerto en una serie de atentados bomba registrados en varias localidades de Tailandia, que la policía vinculó hoy con los movimientos separatistas del sur del país.

La serie de atentados comenzó la tarde del jueves cuando una bomba estalló en un mercado de la capital de la provincia de Trang, situada en el sur de Tailandia, dejando un muerto y siete heridos.

Horas más tarde, un explosivo era detonado a distancia en una céntrica calle de la ciudad de Hua Hin. Las autoridades y decenas de curiosos se acercaron al lugar del suceso cuando una segunda bomba, escondida en un macetero, fue activada. Este segundo explosivo mató a una tailandesa e hirió a otras 21 personas, entre ellos varios extranjeros.

Ya la mañana del viernes, otras dos explosiones golpearon de nuevo Hua Hin, en las que murió al menos una persona y otras tres resultaron heridas. Otra bomba fue descubierta por las autoridades, que procedieron a realizar una explosión controlada. En la ciudad de Surat Thai, dos artefactos explosivos colocados frente a una comisaría de la ciudad causaron la muerte de una trabajadora local y tres heridos. Según los medios locales, otra explosión hirió a una persona en la turística ciudad de Phuket, en la costa oeste del país.

Nadie ha reclamado la autoría de las explosiones. Los atentados y ataques en Tailandia son habituales en el sur del país, escenario de un conflicto separatista que se ha cobrado más de 6.500 muertos desde 2004.

Yura

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