En Achoma, algunos pobladores siguen durmiendo en sus patios.

En Achoma, algunos pobladores siguen durmiendo en sus patios.

CAYLLOMA. Cuando asomaba agosto, los achomeños, yanqueños e ichupampeños transcurrían sus días en la chacra. El mes de los vientos era el más ajetreado del año. La época de sembrío daba inicio y los campos y andenes eran un jolgorio. Las semillas de habas, maíz y papas eran las primeras en ser enterradas en la tierra.
Prudencio Choque cuenta que en agosto se siembra las habas y maíz, en setiembre arranca la papa. “Se trata de la miska (dulce), que debe madurar en diciembre para tener algo que comer desde enero. La papa recién madura en marzo”, dice este achomeño de 73 años.
En Ichupampa, Rufino Mamani (64) cuenta que el sembrado de habas y maíz se hace bailando. Tiene además una ceremonia especial de pago a la tierra. Los agricultores salen del pueblo bailando el tradicional “Ccamile”, una danza típica que se inicia en el pueblo y termina en la chacra. Esta danza, incluso, permitió al Colca ganar el pasacalle regional de Arequipa en el 2015.
“Cuando se termina de sembrar, que es siempre de noche, venimos cantando “Jayle” hasta el pueblo. Es un canto a los apus (cerros), en agradecimiento y petición para tener buena cosecha a fin de año”, agrega por su parte Adolfo Quispe Sonco, poblador de Coporaque.
Este año, los cayllominos no podrán cantar “Jayle” ni bailar el Ccamile. El sismo del último lunes no solo ha derrumbado sus viviendas, sino también destruido las acequias rústicas que conducen agua para sus chacras y riegan los cultivos. Eso les preocupa a los cayllominos tanto como los constantes temblores.
“He sembrado habitas en Ccarhuasi, pero la bocatoma se ha roto porque una roca cayó encima. Tienen que volarla con dinamita. El maíz, papa y habas secas que tengo guardado solamente nos alcanzará para un par de meses. Después no vamos a tener qué comer”, cuenta preocupado el achomeño Lorenzo Estrada (84).
Los pobladores aseguran que las habas deben regarse a 20 días de haberse sembrado. Cuando germina necesita del líquido elemento cada 15 días, y cuando florece, se debe regar cada 30 días. “Cada comisión de regantes nos distribuye el agua los domingos”, agrega Juana Condori, en Ichupampa.

La única carretera que une Yanque e Ichupampa presenta grietas.

La única carretera que une Yanque e Ichupampa presenta grietas.

El gerente regional de Agricultura, Mirko Avendaño, también comparte la preocupación. “Si no reparamos las bocatomas y descolmatamos las acequias hasta la última semana de agosto, definitivamente los estamos condenando a que no tengan cultivos ni comida a fin de año”, precisa.
El funcionario precisa que tras la verificación final, se ha determinado que 26.7 kilómetros de canales de regadío han colapsado en toda la provincia. Se trata de 70 canales en diez distritos (ver cuadro). Por su parte, Autodema continúa evaluando el daño en el canal principal que conduce agua para Majes I, que también resultó afectado, a la altura de Yanque, Maca y Achoma.
A decir de Avendaño, el daño supera los 12 millones de soles en pérdidas económicas en infraestructura de riego. Además, está en riesgo 5 mil hectáreas de cultivo en toda la provincia. Cien hectáreas de cultivo han quedado ocultadas por derrumbes de rocas y tierra.
“Estamos trayendo tubos de 24, 18 y 14 pulgadas para hacer canales adyacentes. También 500 palas, picos, barretas, combos, cinceles, carretillas, e igual número de sacos de cemento para realizar los trabajos”, aclaró el funcionario.
Además, cuatro puentes se agrietaron. El “Puente del Pueblo” en Achoma, puente del Inca, en Chivay y otros puentes en Yanque y Tapay.

CARPAS Y FRAZADAS
Mientras la reparación de los canales inicia, con la finalidad de salvar los sembríos, la población continúa recibiendo ayuda. Sin embargo, no es suficiente, aún falta mayor cantidad de frazadas y alimentos.
El jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), general Alfredo Murgueytio Espinoza, llegó ayer temprano a Achoma. Aclaró que la ayuda continuará en los próximos días, luego de la declaratoria de emergencia.
Junto a tres ingenieros, el funcionario inició el empadronamiento de las viviendas para tener una información técnica de los daños. Lo mismo se hizo horas después en Ichupampa y Yanque.
“Para los que están pernoctando en la calle porque se cayó su vivienda estamos trayendo casas prefabricadas. Van a seguir llegando frazadas, alimentos y carpas. Pedimos paciencia a la población”, dijo el máximo encargado del Indeci.
Entre tanto, la gobernadora Yamila Osorio dijo que “la ayuda continuará de manera progresiva para reabastecer a los municipios distritales”.
Al momento se repartió 7 toneladas de alimentos. En las próximas horas llegarán
36 toneladas de víveres, 3 mil carpas, 3 mil frazadas y 500 bidones de agua.

Texto: Boris Quispe Flores
bquispe@editoramultimedios.pe

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