Trabajos de restauración se entregarán a mediados de octubre.

Trabajos de restauración se entregarán a mediados de octubre.

UCHUMAYO. Los relatos que explican la denominación maldita del Puente del Diablo del distrito de Uchumayo van desde exageradas leyendas con duendes, ánimas y demonios como protagonistas hasta sobrias explicaciones históricas que datan de la época de la guerra de la Confederación Peruano Boliviana. Aunque en el pueblo tradicional sobran las versiones acerca del origen del nombre de este viaducto de piedra ubicado sobre el río Chili, lo que es innegable es la utilidad que tuvo esta pasarela para la comunidad arequipeña desde las épocas de la colonia.
Según el historiador Héctor Ballón Lozada, la confección del Puente de Uchumayo o Del Diablo fue encomendada en 1584, pero recién comenzaron a construirlo en 1604 y se terminaron los trabajos en 1705. Desde esa época hasta mediados del siglo XX el puente fue una vía importantísima para trasladar los productos agrícolas de un extremo al otro del valle del Chili y era la ruta obligada de los pobladores de Uchumayo y Tiabaya para llegar al sector de La Estación. Los comerciantes también cruzaban por esta zona para emprender su camino hacia la costa. Además, el 4 de febrero de 1836, este puente de cal y canto fue uno de los escenarios de la Batalla de Uchumayo en la que se enfrentaron las tropas peruanas de Felipe Santiago Salaverry y el ejército boliviano de Andrés de Santa Cruz.
Pese a la importancia histórica de este escenario, en las últimas décadas, debido a los constantes terremotos y filtraciones de agua, la estructura empezó a deteriorarse y se formaron grietas en las caras laterales. La falta de iluminación y mantenimiento en el camino de piedra también contribuyó a su deterioro.

Bloques de sillar fueron numerados para evitar que se desordenen.

Bloques de sillar fueron numerados para evitar que se desordenen.

Para evitar que un elemento de la memoria colectiva de Arequipa colapse, en mayo pasado se inició un proyecto de restauración y puesta en valor del Puente del Diablo. Esta obra, impulsada por la Municipalidad Distrital de Uchumayo, se basa en el restablecimiento del armazón y muros del monumento a su estado original. Gonzalo Presbítero, arquitecto residente de la obra, explica que el arco del puente no era completamente simétrico, razón por la cual no tenía estabilidad. “Estamos colocando una malla interior para reforzar el esqueleto sin afectar el diseño de estilo colonial”, indica el especialista. Por otro lado, Armando Dávila, supervisor del proyecto, informa que se reemplazarán los bloques de sillar deteriorados con nuevas piezas talladas que se extraerán de las canteras del distrito.
“Tenemos que utilizar materiales similares a los de la época para no afectar la estética del puente. Además, luego de desmontar los bloques de piedra antiguos, los hemos enumerado para no cometer errores en la restauración”, dice Dávila.
Otra de las características del Puente del Diablo son las figuras y frases esculpidas sobre su superficie porosa. Se trata de los escudos de armas del Rey de España, el corregidor de Arequipa -Gabriel López del Castillo- y el obispo Antonio de León, quienes impulsaron la construcción de la obra siglos atrás. Actualmente, los arquitectos han recuperado seis tallados y han comenzado a restaurarlos para su posterior estudio. Una de las frases que más les ha llamado la atención es una que parece confirmar la naturaleza diabólica del lugar: “Aquí tenéis en este puente la presencia de duendes”.

Texto: Jorge Malpartida Tabuchi
jmalpartida@editoramultimedios.pe

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