Un perro conmovió hasta las lágrimas por su acción en Pescara, una de las zonas más devastadas por el terremoto de Italia, pues se ha negado a abandonar el ataúd de su dueño, quien fue una de las 250 víctimas del intenso movimiento telúrico.

Se trata de un cocker, cuyo dueño, Andrea Cossu de 45 años, falleció tras el derrumbe de su casa. Durante el funeral, se negó a abandonar el lugar donde yacía su amigo, y al comenzar el cortejo, los familiares lo acercaron a él.

 El perro movió la cola en señal de despedida, en una imagen que dio la vuelta al mundo y conmovió de sobremanera, llegando al corazón de todos.

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