Grandes y niños acudieron a celebrar a la sagrada imagen.

Grandes y niños acudieron a celebrar a la sagrada imagen.

Cercado. El Divino Niño Jesús luce un vestido nuevo. Para ser exactos, es el traje de fiesta, aclara Gladys Torres, quien confecciona atuendos para vestir a las réplicas de la sagrada imagen. Su hábito religioso nació hace 14 años, cuando se acercó más al Niño Jesús para encomendarle a su nieto. “Mi nietecito es un angelito especial y yo le pido mucho al Divino Niño para que se recupere; y es así, yo veo mejoría en él”, dice.
Su nieto padece del síndrome de Dandy Walker, una enfermedad que afecta el desarrollo estructural del cerebro de las personas.
Gladys Torres abraza a la pequeña imagen y, entre susurros, reza para que su nieto siga mejorando.
No es la única devota. Ayer, cientos de creyentes se congregaron en el remodelado Coliseo Arequipa para celebrar la eucaristía en honor a la imagen. La misa fue presidida por el padre colombiano William Bustamante.
Se estima que más de 3 mil devotos acudieron al acto.

DEVOCIÓN AL NIÑO
Pero el Niño Jesús, que representa la infancia del Hijo de Dios, no solo concede milagros en favor de los niños.
Óscar Manrique lleva en sus manos una imagen del Divino Niño. “Sufro de una enfermedad, pero yo le pedí al Divino Niño para que me prolongue la vida. Y estoy aquí, me está ayudando”, refiere. Está sentado en la tribuna occidente del recinto deportivo junto a su madre, quien también lleva una réplica de la sagrada imagen. “Ella vio el milagro que el niño obró en mí y, por eso, también cree en él”, dice.

Cientos de fieles se congregaron en el Coliseo Arequipa para celebrar la devoción al Divino Niño.

Cientos de fieles se congregaron en el Coliseo Arequipa para celebrar la devoción al Divino Niño.

La imagen que acompaña a Óscar Manrique no llegó por casualidad. Un amigo sacerdote se la obsequió hace ocho años. Desde entonces la devoción creció y cada 17 de setiembre hace una celebración en su honor.
Otro testigo de los milagros del Niño es la familia de Carmen Rodríguez. “Uno de mis hijos sufre del estómago, pero ha mejorado mucho y eso se lo debo al Niño. Él me escucha”, cuenta mientras mira a la pequeña réplica.

DEVOCIÓN EN AREQUIPA
El amor al Niño nació en Colombia y se estima que la devoción llegó a la ciudad en 1998 cuando el padre José Escarza propuso venerar la imagen.
El culto se expandió más luego que se conformó la Asociación de Devotos del Divino Niño en 2001. Son 500 asociados, pero son miles los fieles. La primera celebración se hizo en la iglesia La Recoleta, pero tuvo tanta acogida que fue necesario cambiar de lugar de celebración. Hoy regresan al Coliseo Arequipa que recientemente fue remodelado. Incluso el alcalde provincial de Arequipa, Alfredo Zegarra, que también es devoto, no dudó en atribuir la culminación de muchas de sus obras al Niño Jesús.
El presidente de la asociación, José Cornejo, presenció uno de sus milagros. Su hija Lucía nació con un tumor en el cerebro. Su deseo de prolongarle la vida lo llevó hasta Colombia para pedir por su vida. Hoy Lucía tiene 23 años. Salió victoriosa de la operación a la que fue sometida a los 7 años para la extirpación del tumor. “Yo veo en mi hija el milagro que me concedió”, dice.
El amor al Niño crece en Arequipa. Su mayor milagro es que la fe en Dios se fortalezca cada día más y más.

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