Puno. ¿Qué hay detrás de la proliferación de los movimientos políticos regionales en nuestra región? ¿Qué le espera a los puneños en el mediano plazo? Aquí dos interrogantes que se intenta responder a lo largo de este informe.

A pesar de estar a la mitad de la gestión de las actuales autoridades, entre diciembre del año 2014 y el 30 de agosto de este año, se han solicitado y otorgado 48 kits electorales para inscribir un movimiento político de carácter regional en toda la región.
Este “entusiasmo” político se nota más teniendo en cuenta que, desde agosto del año 2009, hasta la actualidad, se han solicitado 156 kits.

Esto hace prever un nuevo récord en agrupaciones con posibilidades de participar de las elecciones del 2018. De hecho, durante la primera semana se setiembre se solicitaron dos kits, informó Sili Benavente.

Entre los ejemplares de la fauna política ( “Gato”, “Osso” y “Toro” son algunos nombres de agrupaciones) están: Edgar Mancha Pineda y su filiación con Iván Moisés Mancha Pineda por la agrupación Proyecto Alternativo para el Altiplano (LA PAPA); Hugo Raúl Tapara Saya con: Gestionando Obras y Oportunidades con Liderazgo GOOL y El movimiento Por el Desarrollo Regional (Mi Casita) con Walter Aduviri Calizaya.

Otro que vuelve al escenario regional luego de estar laborando en municipios de provincias, es el excandidato a la alcaldía de Juliaca por el partido Frenatraca, Hernán Larico Vera, quien ahora postula por el movimiento regional Gran Sur.

Como promotor de Somos Pueblo, figura Javier Guido Núñez Llanos, quien fue discretamente alejado de la dirigencia de Todos Por el Perú en su mejor momento electoral en las pasadas elecciones cuando sacaron a la luz un administrativo contencioso en el Ministerio de Agricultura y Riego y un proceso pendiente por peculado doloso. En suma, hay de todas las especies.

TERRENO FÉRTIL PARA AMBICIONES

Mientras los proyectos regionales casi no existen ¿cómo es que se da tal abundancia? Sin Fronteras consultó a dos observadores. Para Pablo Najarro, la abundancia se explica en los cuantiosos ingresos provenientes de la minería ilegal y el contrabando.

Estos ingresos serían el combustible político para financiar a las agrupaciones y la motivación, en la mayoría de los casos, son las atractivas posibilidades de negocios mediante la obtención de contratos millonarios pagados por el estado y solo para empezar…
Najarro apoya lo que dice en la experiencia de los gobiernos regionales pasados, pero no quiere meter a todos en el mismo saco: “hay candidaturas democráticas y de oportunistas” subraya.

La otra motivación, indica Najarro, es la conquista del poder político para lograr impunidad o influencia. “Ellos buscan cierto escudo protector para sus actividades y eso se ve en el congreso”, manifestó.

La primera causa de la proliferación de movimientos regionales la observa Tirso Vargas : “La centralización de las decisiones políticas de los partidos políticos ha llevado a que se incrementen los movimientos regionales”, es decir, que los políticos buscaron sus pequeñas parcelas independientes de las cúpulas capitalinas.

Lo peor para el observador, es que los dirigentes regionales, en pequeño, cometieron los mismos errores que los nacionales y se convierten en verdaderos vientres de alquiler, donde unas cuantas personas son dueños de la organización para luego condicionar a los candidatos que postulan por dichos movimientos regionales.

RELACIONES PELIGROSAS

Esta visión aparentemente pesimista de la política regional se puede sustentar en la experiencia y en las sospechas que recaen sobre el mismo gobernador regional así como en varios actores políticos.

Cabe recordar que existen investigaciones fiscales abiertas en contra de Juan Luque y Juan Carlos Aquino y sus entornos.
Lo mismo de Moisés Mamani quien tras las denuncias por mentir sobre sus estudios también carga dudas sobre sus extrañas relaciones y obtención de bienes en zonas dominadas por el narcotráfico tal como fue dado a conocer en medios nacionaes de comunicación.

Los apellidos Saya, Flores y Aquino también suenan con fuerza de cara a las próximas elecciones. Todos ellos con evidentes y abundantes medios económicos para conquistar votos a punta de dádivas.

Sin embargo, como subraya Pablo Najarro, aún se puede contar con candidatura democráticas, es decir aquellas donde sus candidatos y sus equipos tienen antecedentes de trabajo social y político.

¿Qué anima a intentar capturar el poder del gobierno regional? La respuesta puede estar en la decisión tomada sobre los escandalosos casos de los presidentes regionales pasados. En general su trato fue poco más que delicado ante las fuertes sospechas de corrupción en sus gobiernos.

El Abasto

Edición digita

Canal Universal