Uchumayo. Cientos de familias del pueblo joven Cerro Verde, ubicado en el distrito de Uchumayo, viven las últimas 6 décadas esperando el cumplimiento de diversas promesas, tanto de autoridades políticas como del sector privado.
En los últimos años, vieron cristalizados diversos servicios con el aporte de la minera Cerro Verde, pero la misma empresa les generó un serio daño desde que, en dicha zona, instaló la estación de bombeo y sistema de redes de tuberías para el funcionamiento de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) La Enlozada.
Desde principios de año, en que dicha estación empezó a funcionar, genera constantes vibraciones que han quebrado alrededor de 40 viviendas; y a pesar de los reclamos de los pobladores, la atención es lenta e indiferente.
Representantes de la minera lograron que las conversaciones para solucionar estos problemas se traten a nivel individual, antes que grupal, pero las soluciones tardan en llegar.
Sin embargo, sobre esta zona en que algunos peritos han opinado que las estructuras de concreto cederán ante las constantes vibraciones del terreno, se proyecta construir un minihospital, cuya edificación correría el mismo destino que decenas de viviendas.

TERRENO INESTABLE
Fueron representantes de la minera Cerro Verde, que a modo de tranquilizar los ánimos y reclamos de la población directamente impactada por sus operaciones extractivas, ofrecieron diversas obras a favor del pueblo joven que lleva el mismo nombre.
A fines del año pasado, la minera entregó a los pobladores un moderno local social para sus actividades, con diversos ambientes, oficinas y salón de usos múltiples. Y otro importante compromiso fue precisamente hacer un hospital.
“La mina nos ha dicho que tienen 2 millones de dólares”, recordó la presidenta de P,J, Cerro Verde, Soraida Gómez Auquitayasi. “Ellos tienen que cumplir ahora con su promesa”.
Gómez espera que Cerro Verde honre su palabra, desde que en el último aniversario del pueblo, la gobernadora regional Yamila Osorio entregó un documento al alcalde de Uchumayo, Gílmar Luna Boyer, en el que resuelve la transferencia de un lote con 1,800 metros cuadrados para la construcción de tal obra.
Ese terreno ubicado en la manzana H, lote 8, frente a la carretera que va hasta a la mina, es usado como depósito de chatarra por la Gerencia Regional de Transportes.
Con el documento que Osorio entregó a Luna Boyer, se transfirió dicho terreno a favor de la Gerencia Regional de Salud. “Con ese pase, el lote podrá ser utilizado para la construcción del minihospital que estamos esperando hace muchos años”, agregó el vicepresidente del P.J. Cerro Verde, Ángel Tapia Lozano.
Vibraciones
Pero lo que ambos dirigentes no notaron es el riesgo en el terreno de dicho sector por las vibraciones continuas de la PTAR, que han malogrado alrededor de 40 viviendas a escasos metros del lote en donde se construiría este minihospital.
“Para las casas afectadas, la minera se ha comprometido a colocar unos equipos para el monitoreo de las vibraciones, en su intensidad y fuerza”, señaló Tapia.
Pero los vecinos están molestos porque apenas hay un solo equipo, y tienen que esperar a que llegue la medición a sus viviendas. “El arreglo es directo, entre la minera y los propietarios de las casas afectadas”, agregó el dirigente.
Pero la población no percibe interés ni rapidez por parte de la minera, para arreglar pronto estos problemas.
Algunos vecinos insisten en que sus viviendas sean reubicadas, y otros esperan un monto indemnizatorio por los daños causados y notorios en sus casas de concreto.

Texto: Christian D. García Puma
cgarcia@editoramultimedios.pe

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