Puno. ¡Una vergüenza! La Universidad Nacional del Altiplano (UNA), que debería pregonar con el ejemplo, es una de las primeras instituciones en vulnerar la normatividad que rige el sistema administrativo público.
Resulta que en marzo pasado, se nominó como director de la Unidad de Abastecimientos a Edwin Fredy Aruhuanca Maquera, quien además de no poseer un título profesional que lo respalde para ejercer el citado cargo, no cuenta con certificación del OSCE, tal como lo exige el Manual de Organización y Funciones (MOF).
Arohuanca Maquera, al consultar en el Registro Nacional de Grados Académicos y Títulos Profesionales de la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu), figura solo como Bachiller en Contabilidad en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega y Bachiller en Administración y Negocios Internacionales en la Universidad Nacional Unión.
La autoridad universitaria al designar a este funcionario en la Unidad de Abastecimientos, además de burlar el MOF, viola el artículo 5 de la Nueva Ley Universitaria N° 30220, que establece principios que deben regir la universidad como: calidad académica, búsqueda y difusión de la verdad, meritocracia, ética pública y profesional; es decir, los cargos de confianza deberían ser asumidos por personal que se encuentra en los niveles más altos de la carrera pública.

UNA CEREZA MÁS
A LA TORTA
Otra de las presuntas irregularidades que se habría cometido en la UNA, es que el jefe de la Oficina General de Planificación y Desarrollo, Teodosio Lupa Quisocala, contrató bajo la modalidad de locación de servicios, sin previo requerimiento –‘a dedo’- y menos cumplimiento de perfil profesional, a personal que a duras penas son bachiller y otros que ni siquiera concluyeron sus estudios superiores para cumplir labores en la ejecución del Plan de Trabajo “Uso de recursos para el mejoramiento de gestión institucional de la UNA Puno”, el mismo que fue suscrito entre esta casa de estudios y el Ministerio de Educación (Minedu).
Curiosa y casualmente, entre los que fueron contratados sin ningún grado académico, figura Tannya Rocío Aruhuanca Velásquez, hija del jefe de la Unidad de Abastecimientos, Edwin Fredy Aruhuanca Maquera. En este caso en particular, en donde padre e hija trabajan en una misma institución, se habría cometido el delito de nepotismo.

¿USURPACIÓN?
Además, en la contratación de este personal que cumpliría las funciones de especialista administrativo, supervisor, control de tablero de ejecución, elaboración de órdenes y servicios, elaboración de cuadros comparativos, elaboración de fichas de programación y cotización, y estudio de mercado y cotizaciones, se habría incurrido en la usurpación de funciones que le compete a la Unidad de Abastecimientos, ya que esta oficina cuenta con trabajadores que precisamente cumplen estas labores.
INUBICABLE
Al intentar comunicarnos con el rector de esta casa de estudios, Porfirio Enríquez Salas, para dialogar sobre el tema, no tuvimos éxito debido a que el único número de celular que posee -según indicó la Oficina de Imagen- se encontraba apagado.
En esta oficina, también informaron que Aruhuanca Maquera pidió permiso ayer y que por ello no asistió a trabajar. Respecto a Lupa Quisocala, este también se desempeñaría como docente en la UNA y que por ello no estaría constantemente en su oficina.

Yura

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