Cerro Colorado. Nunca había cocinado para muchas personas, pero el sueño de iniciar un negocio propio impulsó a Yesica Apaza Mamani para que aperture un restaurante campestre en la Vía de Evitamiento: el Hatun Wasi (casa grande en voz quechua). Ahora, luego de 8 años, cosecha los logros de su esfuerzo.
“No fue fácil, más de 3 años los ingresos sólo cubrían los gastos y por momentos pensaba en cerrar el local, pero a base de perseverancia ahora veo los resultados”, comenta Yésica.
A su lado siempre están sus padres e hijos, quienes no solo han sido su inspiración: ellos también apoyan en la atención a los clientes. Para esta mujer emprendedora de Cerro Colorado el secreto del éxito de los microempresarios es la atención personalizada. “No importa el rubro, la prioridad es que tengan un trato cordial”, asegura.
Otro factor importante es la innovación, ya que el copiar de la “competencia” no garantiza que se tenga más venta.
En ese sentido, ella hace un año ofreció por primera vez a sus clientes “el triple cuy”, un platillo que no sólo lleva el rocoto relleno y pastel de papa, sino que lo acompaña con cuy chactao, humita y chuño con queso. Ahora este es su plato bandera por el cual decenas de comensales retornan a su restaurante, siendo el único local de esta zona que ofrece esta combinación de sabores.
Yésica recomendó a las personas que están pensando emprender un negocio que no duden de su capacidad y sean perseverantes con sus iniciativas. “No es necesario tener un gran capital ya que lo importante son las ganas y la decisión”, dice.

Texto: Carmen Meza Tiga
cmeza@editoramultimedios.pe

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