Eloy Martín Fernández Lovón (27), cegado por los celos, asesinó a su esposa Elizabeth Espirilla Pumacari (27) cortándole el cuello con un cúter.
El ataque sucedió a eso de las 14 horas de ayer en el domicilio de ambos, ubicado en la calle Guatemala 105, esquina con la calle Santo Domingo, en Mariano Melgar.
El asesino no pudo con la culpa y confesó su crimen en la comisaría de Jerusalén, hasta donde llegó voluntariamente.
Allí contó que discutió con su pareja porque se tocó una vez más la infidelidad que ella habría cometido. Él le recordó su desliz y ella reaccionó mal. “Si quieres mañana mismo te saco otra vez la vuelta”, le habría dicho. Luego de esto -según el testimonio del asesino- se fueron a las manos y se cometió el crimen.
La mujer deja dos hijos en la orfandad, una mujercita de 9 años y un varoncito de 7. El asesino esperó la llegada de sus hijos del colegio, a los que no hizo entrar a la casa, y los llevó al domicilio de su madre. Luego de esto se dirigió a la comisaría. La mujer fue encontrada echada boca arriba en la cama y con los brazos abiertos. El corte en el cuello era grande. Hasta el cierre de esta edición todavía no llegaba la fiscal para levantar el cadáver.

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