Cercado. El “currículum” de las empresas que edificarán los hospitales de Chala (Caravelí) y Cotahuasi (La Unión) por cerca de 90 millones de soles, alerta de un pasado nada grato. Desde investigaciones en la Comisión Martín Belaunde Lossio (exasesor de Ollanta Humala y Nadine Heredia) hasta sanciones emitidas por la Osce por presentar documentación falsa, oscurecen el inicio de estas obras.
Los consorcios Chala II y Salud Cotahuasi están integrados por Neptuno Contratistas Generales S.A.C., Dextre-marimoto Arquitectos S.A.C. y la española Assignia Infraestructuras S.A. Sucursal del Perú. Esta última es filial de la gigante Essentium, cuya dueña es Susana Monje, tesorera del Club de Fútbol Barcelona.
Como informó ayer diario Sin Fronteras, la empresaria miembro del directorio del club catalán es investigada por la Unidad de Delitos Fiscales (Udef) de su país por los presuntos delitos de lavado de dinero y soborno a autoridades para conseguir licitaciones.
Además, Assignia también tiene cuestionamientos en la construcción del Hospital Hipólito Unanue de Tacna, donde tiene retraso de 100 días en la realización del expediente técnico. Otras obras que ejecuta aún en Colombia, México y Venezuela están en el ojo de la tormenta.

EN CASO BELAUNDE
Esta vez, Sin Fronteras alerta que la empresa Neptuno Contratistas Generales S.A.C., otra integrante de ambos consorcios, fue citada e investigada por la Comisión Belaunde Lossio en el Congreso de la República.
El 24 de abril del 2015, el gerente general de Neptuno, Edison García Poma, fue citado al Parlamento.
Junto a él se interpeló a otras 12 personas. Destaca Karina Condori Soto, gerente general de Corporación Prisma S.A.C. y Juan Manuel Carro Rey (por el Caso Antalsis).
La comisión Martín Belaunde, presidida por la hoy ministra de Justicia, Marisol Pérez Tello, indagó sobre los posibles vínculos entre privados y Martín Belaunde Lossio, exasesor de la pareja presidencial Ollanta Humala Tasso y Nadine Heredia.
A Belaunde se le acusa de gestionar “lobbies” a nivel nacional a favor de empresas privadas. En mayo del 2015, Belaunde fue recapturado en Bolivia, tras una breve fuga de 5 días. Actualmente purga prisión preventiva hasta enero del 2018 en Piedras Gordas.

SOSPECHOSOS AMIGOS
La comisión investigadora del exasesor presidencial puso el ojo en Neptuno Contratistas tras conocer que formó parte del Consorcio Daniel Alcides Carrión II junto a las empresas Corporación Prisma S.A.C. y la española Acciona Infraestructuras S.A. Sucursal Perú. Esta última es investigada en su país por presuntamente sobornar a autoridades estatales para adjudicarse obras.
Finalmente, Neptuno y compañía ganaron una licitación para construir el Hospital Daniel Alcides Carrión de Huancayo, en julio del 2013. El valor referencial de la obra era S/ 142 millones 981.844.92, pero el consorcio ganó la buena pro elevando el precio a S/ 147 millones 986 mil por la construcción de la infraestructura.
Sin embargo, la empresa Prisma S.A.C. (investigada por la comisión Martín Belaunde) fue cuestionada porque extrañamente logró la millonaria adjudicación, pese a que en su vida empresarial solo ejecutó obras menores por un millón de soles.
Como corolario, la filial de la empresa española Acciona recién ejecutaba su primera obra en el país. El diario español El País informa el 16 de enero pasado, que el director general de Acciona, Justo Vicente Pelegrini, fue detenido junto a otros 13 multimillonarios empresarios en Madrid.
El juez Anticorrupción de ese país, Eloy Velasco, investiga a Pelegrini y otros empresarios por el pago de sobornos por 25 millones de euros a funcionarios de la empresa pública Aguas de las Cuencas Mediterráneas (Acuamed) para adjudicarse obras de obras hídricas.

SANCIONADA EN EL 2012
El 12 de setiembre del 2012, la Tercera Sala del Tribunal de Contrataciones del Estado (Osce) sancionó a Neptuno Contratistas Generales S.A.C., con 12 meses de inhabilitación temporal para participar en procesos de selección y contratar con el Estado. El Osce dictó la medida en ese entonces a la empresa por una infracción al artículo 51 de la Ley de Contrataciones del Estado: entregar información falsa e inexacta (ver documentos).
Esto ocurrió durante la licitación para la construcción del nuevo local del hospital Nuestra Señora de las Mercedes, el 2012 en Piura.
Entre tanto, el Observatorio Osce alertó en diciembre del 2015 que la cuestionada empresa logró una medida cautelar para seguir contratando con el Estado. Ese mismo mes, Neptuno se adjudicó la construcción de los hospitales de Chala y Cotahuasi.
Cabe señalar que pese a estar investigada en Junín, la empresa no tiene impedimento legal para ejecutar obras en el territorio nacional según el propio Osce.

SIN INSCRIPCIÓN
Entre tanto, a pesar de que las obras ya dieron inicio, ambos consorcios aún no se han registrado en la Superintendencia de Registros Públicos (Sunarp) para transparentar la ejecución del proyecto (ver foto).
Este documento garantiza la formalidad en la ejecución de obras de las empresas.
Indira Gutiérrez, responsable de la Oficina Desconcentrada de la OSCE Arequipa, refiere que las empresas antes de participar en la licitación, firman una “promesa formal de Consorcio”.
Se trata de un documento donde las empresas componentes del consorcio se comprometen a que una vez ganada la buena pro, formalicen el contrato y se inscriban ante la Sunarp.
“Se inscriben de manera referencial, pero no con la intención de crear otra personería jurídica. Es solo un acto de formalidad”, agrega Gutiérrez.
Sin Fronteras envió reiterados correos y llamó a la central de Neptuno Contructores (717-7566) ubicada en Lima, para conocer la versión y el plan de trabajo de la empresa para la construcción de los hospitales de Chala y Cotahuasi, pero no contestaron.

Texto: Boris Quispe Flores
bquispe@editoramultimedios.pe

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