Puno. Con una multitudinaria movilización y quema simbólica del ataúd del ministro de Educación, Jaime Saavedra Chanduví, en la Plaza de Armas de la ciudad de Puno, agremiados al SUTE (Sindicato Unitario de Trabajadores en Educación), que acatan un paro de 24 horas, amenazaron a los gobiernos central y regional ingresar a una huelga nacional indefinida, en caso sus múltiples demandas no sean resueltas.
Pedro Quispe Quisocala, secretario de Prensa y Propaganda del SUTE San Román, refirió que además de la destitución de Saavedra Chanduví, el incremento de sueldo, la reposición de docentes despedidos arbitrariamente y el pago de múltiples deudas, exigen que el Minedu (Ministerio de Educación) no aplique la nueva evaluación docente que se planea para enero del 2017. “El Gobierno nos amenaza con una nueva evaluación en enero del 2017 para seguir despidiendo a los maestros, la cual atenta contra la estabilidad laboral”, apuntó.
Respecto al ámbito regional, pidió no solo el pago del 30% por preparación de clases sino también la entrega de laptops a cada uno de los maestros del altiplano, tal como se comprometió el gobernador regional, Juan Luque, en campaña electoral.
La posible medida de lucha indefinida por el magisterio, se efectuaría entre febrero y marzo del 2017.

El Abasto
La Joya

Edición digita

La Joya alteral