coca-y-caserio-en-colorado-pnbs-24

Sandia. Un día antes develamos la existencia de la comunidad campesina Colorado de la amazonía puneña en el distrito de Putina Punco, la cual operaba como fachada, ya que su principal actividad es la producción de hoja de coca. Esta zona se ha convertido en el segundo “VRAEM”, pues una oleada de ayacuchanos se han posesionado de esas zonas convirtiéndolas en tierras liberadas para el narcotráfico.
Dicha comunidad fue reconocida por la Dirección Regional de Agricultura de Puno (DRAP) con resolución 442-2012-DRAPUNO, el 21 de noviembre de 2012; a pesar que se ubica dentro del Parque Nacional Bahuaja Sonene.
Indagando la génesis de la irregular comunidad, descubrimos que esta se gestó desde el 30 de julio de 2012, con la solicitud firmada por Plácido Capajaña Quispe y Pedro Nolasco Juárez Paredes, quienes habrían sorprendido de manera audaz a la DRAP. Solo les tomó cuatro meses. “… tenemos existencia desde tiempos ancestrales, el primer contacto que hemos tenido ha sido con el Ejército de la defensa y protegiendo el hito 27… y que gracias a nuestra presencia no ha sido invadido”.
En el documento prosiguen, arguyendo que se dedican a la producción de café. “… el año 1972, al hacer su ingreso las cooperativas agrarias cafetaleras, nos han solicitado nuestras tierras para el cultivo de café, con la autorización del Estado”.
Esto ha sido desmentido, pues el mismo jefe del Servicio Nacional de Áreas Naturales y Protegidas (Seranp) de Puno, David Aranibar Huaquisto, ha informado que en esas zonas no hay cultivos lícitos ni frutales, solo grandes plantaciones de coca.
INTERVINO LA CONTRALORÍA
Apenas advirtió la ilegalidad, el Sernanp solicitó a la DRAP que anule esa resolución. Como el poder de los gestores era tal, el pedido no prosperó de inmediato. El 22 de junio de este año, el Órgano de Control Institucional del Gobierno Regional Puno, envió el memorándum 324-2016, dirigido al titular de la DRAP, William Morales Cáceres. Se adjuntó como documentos de referencia, directivas de la Contraloría, sobre la intangibilidad del área del Parque Bahuaja Sonene.
En la edición anterior y en esta publicamos fotografías panorámicas captadas en sobrevuelos, donde se perciben los cocales.
POZAS DE MACERACIÓN
Sin Fronteras tuvo acceso a fotografías dentro de la comunidad, que grafican la existencia de pozas de maceración, donde procesarían la droga para sacarla en vuelos de avionetas en la frontera con Bolivia. En esa misma línea habrían instalado un aeródromo que opera en complicidad con los vecinos de ese país.
En las siguientes ediciones continuaremos narrando más sobre este siniestra comunidad campesina.

Edición digita

Anuncia aqui
Via Whatsaap