Cercado. Tiene una herida profunda en la frente, pero el dolor lo lleva en su corazón. A las dos de la tarde de ayer, Doris Agramonte  retiró el cadáver de M.S.A. de la morgue, su hija de 4 años, que murió la tarde del viernes, cuando el bus donde viajaban fue chocado por un volquete en la carretera Arequipa – -Polobaya.

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El zarpazo de la tragedia se la arrebató luego de que madre e hija visitaran el santuario de Chapi para rezarle a la Mamita.  Doris contó que hace algunos días uno de sus primos llegó de Lima y organizó un viaje familiar para visitar a la Virgen de Chapi.  Agregó que tras pedirle la bendición a la Mamita para que los cuide, les dé trabajo, entre otros; nuevamente subieron al bus para retornar a Arequipa, detalló que eran más de 20 personas de la misma familia. Finalmente, pidió justicia y denunció que la empresa que tiene a cargo el volquete no se ha hecho cargo de los gastos.
“Mi hija estaba sentada en mis piernas, tras el choque perdí el conocimiento”, finalizó.

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