A pesar del vendaval de obras –algunas mal ejecutadas y otras sobrevaloradas-, la pobreza sigue siendo el principal problema en la región Puno, y es esta la que produce los principales conflictos sociales. El último censo revela que la extrema pobreza aumentó en vez de reducirse, aún cuando las localidades del altiplano recibieron millonarios impuestos producto de la bonanza económica.
Las necesidades más recurrentes se perciben en materia educativa, salud y servicios (electricidad, agua potable y desagüe).
El Fondo General de Contravalor Perú Japón (FGCPJ) focalizó a inicios de año los distritos de San Antonio de Esquilache (Puno), Usicayos (Carabaya) y Asillo (Azángaro) y luego de unos meses acaban de inaugurar en la primera localidad obras de electrificación rural con energía no convencional y en las dos últimas, la construcción e implementación de centros de salud.

Dichos proyectos fueron posibles gracias a contrapartidas de los municipios distritales, llegando a costar 6 millones 906 mil 588 soles.
San Antonio de Esquilache, otrora centro minero importante del país y Sudamérica, paradójicamente hoy vive y convive con la pobreza sobre el 67.3% y gran parte de la población rural carece de energía eléctrica. En este pueblo se entregaron 285 módulos de electrificación fotovoltaica para 10 localidades, incluyendo el colegio y salón comunal de la comunidad Comerucho. El costo asciende a 1 millón 163 mil 283 soles, con una contrapartida del 10% de la comuna local.

El fondo japonés también entregó un moderno Centro de Salud para Usicayos, cuyo costo es de 2 millones 997 mil 525 soles; el 25.71% con aportes municipales. La obra comprende además de sala de espera, consultorios externos, servicios obstétricos, áreas de cirugía e internamiento, cerco perimétrico y servicios higiénicos que beneficiarán a 23 mil 448 habitantes.
El ministro Masahiro Takagi, precisó que el equipamiento médico y mobiliario están en proceso de licitación, a cargo de la Diresa, tras la declaratoria desierta de la comuna. “Con este centro de salud se disminuirá los altos porcentajes de mortalidad infantil y de madres gestantes”, dijo.

En el distrito de Asillo, la pobreza aún alcanza el 61% y el déficit de salud es insultante, por ello se ejecutó el centro de salud de Progreso, con 2 millones 745 mil 780 soles de inversión, con una contrapartida del 18.39%. La obra consta de consultorios, unidad de centro obstétrico, internamiento, odontología y unidad de servicios generales; el segundo nivel con laboratorio, unidad de diagnóstico y salud complementaria, además del equipamiento con mobiliario, equipo médico y odontológico, obstétrico y enfermería, para atender a 17 mil 407 habitantes.
Para tales entregas arribaron a Puno, el ministro consejero de la Embajada del Japón en el Perú, Masahiro Takagi; el representante de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), Masayuki Eguchi; la jefa de Operaciones de JICA, Yuko Morikawa; entre otros funcionarios.

fleming

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