Luego de 30 años y por cuarta vez en la historia de Puno, las autoridades religiosas organizaron una peregrinación de la imagen de la Virgen de la Candelaria y una misa en su honor para pedirle el fin de la sequía en el altiplano.

“Son misas especiales para estos tiempos de necesidad y de sequía”, dijo el párroco de San Juan, Josafet Forero, luego de culminado el recorrido que empezó en dicha parroquia, siguió por varia calles céntricas y siguió hasta la Capilla del Niño Salvador del Mundo en Alto Puno.

En este lugar, cerca a las 11 de la mañana se ofició una emotiva misa donde se pidió la bendición de la Virgen para que acabe con la larga temporada de sequía que azota nuestra región y amenaza a todos los puneños.

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