Alcides A.A. (11) fue despedido por cientos de personas en el Cementerio General de Tacna.

Tacna. Una multitud despidió ayer los restos del escolar Alcides A.A. (11), cuya vida y sueños se truncaron la madrugada del sábado al ser atropellado por un camión en la avenida El Litoral, cuando empujaba un triciclo con dirección a La Parada para vender comida con su padre.

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Ayer por la mañana, aún quedaban restos de platos rotos y comida sobre la tierra al costado de la vía en el punto donde Alcides fue atropellado y también un pequeño altar que su familia construyó dejando flores, presentes y una fotografía suya para recordarlo por siempre.

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Desde temprano la familia veló el cuerpo de Alcides en su vivienda, ubicada en la asociación Villa Arica, manzana D, lote 13 del centro poblado Leguía y a las 14:00 horas trasladaron el ataúd a su colegio Lastenia Rejas de Castañón, donde el director Samuel Ramos Puma y las profesoras le organizaron un homenaje con presencia de sus compañeros, que vistieron su uniforme pese a ser domingo, para despedirlo con la formalidad del caso.

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A las 15:00 horas el cuerpo de Alcides llegó a su última morada en uno de los pabellones del Cementerio General de Tacna, siendo despedido con amargas lágrimas de sus padres y otros familiares que llegaron desde el oriente del Perú tras conocer la tragedia. “Esto no es un adiós, solo un hasta luego hijo mío, tú solo nos llevas la delantera, descansa en paz Alcides” fueron las últimas palabras de su madre.

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La tutora de Alcides en su colegio, Luisa Quispe, indicó que era un excelente alumno en el curso de matemáticas y que en una ocasión le dijo que su sueño era convertirse en abogado, siempre lo recordará jugando fútbol con sus amigos en el recreo. La maestra y todos los presentes clamaron que se haga justicia en el caso de Alcides, para sancionar al irresponsable chofer que le quitó la vida y que hasta ayer seguía en la clandestinidad.

fleming

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