Decenas de pobladores de Azángaro llegaron a la ciudad de Puno y dieron un ultimátum al obispo de Puno para que el padre Salvador Apaza Flores retorne e informe en qué situación se encuentra sus gestiones y el patrimonio del templo.

.

Ellos amenazaron con cerrar el recinto sagrado, si hasta el 15 de mayo no reciben respuesta. Fueron burlados porque obispo no se encontraba allí.

.

.

.

fleming

Edición digita

Publicidad