El exalcalde de Azángaro, Efraín Murillo Quispe, es buscado por la justicia tras una sentencia emitida por el Juzgado Penal Unipersonal y Liquidador, que lo condenó a 2 años de prisión por el delito contra la administración pública, por no acatar la orden del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), que disponía convocar a sesión de consejo para debatir su suspensión.

El procesado dirigió las riendas de la comuna provincial desde enero del 2011 hasta el 27 de agosto de 2014, fecha en que fue suspendido luego de su primera condena en el 2013, esta vez por 3 años por el delito de colusión al negociar el enmallado del parque recreacional Ezequiel Urviola; las obras valuadas en 726 mil soles fueron ejecutadas antes de que inicie la licitación.

Quizás una de las muestras de su enriquecimiento ilícito es lo de la investigación por lavado de activos que pesa en su contra, y a que a pesar de serias irregularidades en la investigación desde el 2013, este año recién ha comenzado a agilizarse.

Sin Fronteras tuvo acceso a documentos que sustentarían el desbalance patrimonial de Murillo Quispe, ya que la Fiscalía hizo seguimiento a las propiedades adquiridas en su periodo de alcalde, así como las compras hechas por sus presuntos testaferros, su esposa, sobrina, padre y hermano.

De la búsqueda en la Superintendencia Nacional de Registros Públicos (Sunarp), se descubrió que el clan Murillo Quispe amasó una millonaria fortuna, que no sería justificada. La Fiscalía ha detectado varios inmuebles en Azángaro, otros tres en la ciudad de Arequipa y uno en Moquegua.

Murillo poseería una casa de dos pisos en el jirón San Martín y su hermano Elisbán habría adquirido una vivienda en el jirón Vilcapaza, ambos en el centro de Azángaro.

Sin Fronteras accedió al informe de la Sunarp que envió a la Fiscalía el 8 de marzo de este año, el cual informa que el exalcalde azangarino posee cuatro propiedades a su nombre en Arequipa; un lote en la cooperativa de vivienda Paraíso, en el distrito de Paucarpata; una moderna casa en la manzana N lote 5, urbanización Villa El Sol, distrito de Cerro Colorado; el inmueble ubicado en la urbanización Dolores, en el exclusivo distrito de José Luis Bustamante y Rivero, donde el metro cuadrado alcanza los 2 mil dólares.

Murillo Quispe, también se dio abasto para adquirir un predio en la provincia de Sánchez Cerro, región Moquegua.
La gestión de Murillo Quispe es considerada como una de las más corruptas, ya que no hubo transparencia en el gasto público y se provocó millonarias pérdidas al erario nacional. “Solo en su primer año de gestión manejó S/ 52 millones, ese año se hizo un balance de los gastos y las obras y se descubrió que hubo un desbalance de S/ 7 millones, eso para que tenga idea de las anomalías”, recordó Elvis Juárez Palma, quien fuera secretario general del Frente Único de Barrios de Azángaro y ahora es uno de los dirigentes del Frente de Organizaciones Populares (FOP).

Los otros años se habrían perpetrado groseras anomalías, pero estas no fueron debidamente denunciadas. Y es que, según narra el dirigente, el exalcalde designó a René Chura Calla como jefe de la Oficina de Control Institucional (OCI), quien lejos de efectuar las denuncias las habría cubierto. “El señor Chura tapó todo, lo reto a que demuestre si hizo las denuncias por malos manejos. Ahora vengo a saber que cuando la Contraloría le solicitó información y documentos, no los entregó”, enfatizó.

En la edición de mañana daremos más luces sobre las propiedades de sus familiares, que habrían sido adquiridos con dinero ilícito.

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