Paucarcolla. A finales del 2016, el entonces alcalde distrital de Paucarcolla, Leonidas Sumerente Arias, convocó la Licitación Pública LP Nº 01-2016-MDP/CS para la “Instalación y mejoramiento del sistema de agua potable y unidades básicas de saneamiento rural”. No lo pudo concluir ante nulidades, ostáculos en el proceso y por su inesperado fallecimiento el 25 de febrero de este año.
Mario Ticona Hualpa, quien lo sucedió en el cargo lanzó la segunda convocatoria, esta vez una Adjudicación Simplificada Nº 06-2016-MDO/CS -que deriva de la arriba señalada-, por un monto de 19 millones 280 mil soles.

El 4 mayo otorgó la buena pro al Consorcio Patallani, integrada por las empresas Herrera Contratistas Generales SRL, HGD Contratistas SAC, Grupo HACEN contratistas y Consultores Generales SAC y Armar Construcciones y Proyectos SAC.

El 11 de mayo se consciente la buena pro, desde entonces la municipalidad de Paucarcolla, tuvo 8 días hábiles para la firma del contrato, la cual vencía el 23 de mayo. De acuerdo a la Ley de Contrataciones, la ganadora debió adjuntar la carta fianza de fiel cumplimiento, ascendente al 10% del monto total de la obra.

De manera apresurada, el representante del Consorcio Patallani, Darwin Herrera Ugarte y el alcalde Mario Ticona, firmaron el contrato el 15 de mayo. Durante este ajetreo cometieron un error, pues como ese día, el consorcio aún no tenía la carta de garantía, se acogieron indebidamente al artículo 126 del Reglamento de Contrataciones del Estado, autorizando que la entidad le retenga el 10% del monto del contrato original.
Este dispositivo es aplicable a las pequeñas empresas, ya que la ley establece que las adjudicaciones simplificadas se ejecutan desde S/ 32 mil 400 hasta S/ 1 millón 800 mil 000. La presente obra bordea los 20 millones de soles.

Además la ley especifica que en caso de los contratos para la ejecución de obras, tal beneficio solo se aplica cuando “El procedimiento de selección original del cual derive el contrato a suscribirse sea una Adjudicación Simplificada…”. Este proceso deriva de una Licitación Pública.

EL MEOLLO DE LA PRISA
Sucede que el 16 de mayo, un día después de la firma del contrato, el Organismo Supervisor de las Contrataciones del Estado (Osce) inhabilitó con Resolución 1018-2017-TCE-S3 a Armar Construcciones y proyectos; la sanción comenzó a correr desde el 16 de mayo hasta el 16 de junio de 2020. Si lo hacían después el contrato no tenía validez; había que apurar a como dé lugar.
Al respecto, el representante del Consorcio Patallani, Darwin Herrera, desvirtuó anomalías en la firma de contrato y de manera insólita nos dijo que por sobre la ley y el reglamento se imponen las disposiciones del contrato y las bases integradas.

NULIDAD DE OFICIO
El Osce establece en el artículo 44, la declaratoria de nulidad cuando se verifique la transgresión en el perfeccionamiento del contrato. Es decir, lo forzaron para adecuarlo, cuando la ley no lo permite.

VIUDA EXIGIÓ HONESTIDAD
El 19 de junio, fecha en que se colocó la primera piedra, la viuda Eduviges Sumerente, advirtió que ella y las autoridades comunales controlarían la correcta ejecución de las obras, demandando honestidad. Trascendió que estos días hará coordinaciones y que el lunes con mayor conocimiento de causa se pronunciaría. “El alcalde es el llamado a controlar, los regidores están para fiscalizar no para alcahuetear”, dijo.

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