Gregorio Ururi Fernández, natural del sector Huanucollo, comunidad de Carancas, distrito de Desaguadero, durante siete años sufrió una depresión y ayer fue internado de emergencia en la clínica Puno por su gravedad de su estado de salud.

Sobre este hecho culpó a la Fiscalía, por no pedir su absolución debido a que no existía ninguna prueba para sindicarlo como autor en el delito de disturbios del “aymarazo”

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